Hace algunas semanas, cuando el Papa Francisco recibió a la primera comitiva oficial de presidentes, la argentina Cristina Fernández sorprendió por su buen gusto a la hora de elegir el vestuario. Negro, como habitualmente, pero con un detalle que la hacía destacar entre sus pares: un pequeño sombrero de fieltro con una flor de terciopelo que parecía hecho a la medida de su cabeza. Sobrio, elegante. Perfecto.

No hace mucho que el sombrero volvió a escena. Durante décadas estuvo reservado para eventos protocolares o de la realeza, pero lejos del clóset de las principales fashionistas. Hoy, en todas las semanas de la moda aparecen celebridades con gorros, boinas, cups y otros diseños que son capturados por las cámaras del street style.

La mujer detrás del look tan comentado de Cristina K se llama Florencia Tellado, es una diseñadora argentina que fabrica gorros y también trabaja en producciones y comerciales de televisión. Estudió diseño de indumentaria en la Universidad de Palermo, pero asegura que lo suyo es puro oficio y experiencia. En 2003 creó junto a Carolina Aubele —reconocida diseñadora trasandina—, una sastrería de alquiler de vestuario que aún hoy mantiene llamada ‘El vestidor’. Pero la pasión por los sombreros vino cinco años después. Mucho de lo que sabe lo aprendió de Hilda Juárez, realizadora del Teatro Colón. “Yo creo que el sombrero es un clásico que siempre estará vigente, lo use quien lo use. Considero que la cabeza es el mayor punto de tensión cuando uno observa una persona, por eso decido adornarlo, protegerlo y exagerarlo a la vez. Siempre es un elemento que ayuda a potenciar lo que vestimos… pero si se hace un mal uso del mismo lo puede arruinar por completo”, dice. Aunque prefiere no dar nombres de otros clientes célebres que le piden accesorios personalizados, sí se atreve a juzgar el vestuario de las mujeres… incluidas las chilenas.

Wp-Sombrero-193—¿Cómo una mujer puede saber si un sombrero le queda bien?

—Las normas generales son muy amplias. Mi regla en lo personal es que el sombrero siempre ayude a estilizar y extender el ‘yo’. Lo más importante es la calidad de los materiales.

—¿Qué opina sobre el estilo de Cristina K? ¿La ve más relajada con la ropa?

—Dudo que una presidenta se relaje con su forma de presentarse ante el mundo. Ella elige sólo vestir de negro y eso la ayuda a neutralizar todo aquello que combina para lograr una formalidad constante.

—¿Qué opina del look de la primera dama chilena, Cecilia Morel?

—No la he visto mucho, pero por ejemplo en el Vaticano optó por el camino más seguro. Creo que es más fácil seguir el protocolo y no animarse a algo con más personalidad que una mantilla al igual que el resto. De todas maneras lo encuentro un camino acertado.

— ¿Y Michelle Bachelet? Ella dice que no tiene estilo…
—No todas las mujeres prestan la misma atención a la forma de vestir y presentarse ante el mundo. En el caso de Michelle calculo que sus prioridades son otras, por lo que le resta importancia a este asunto. Considero que el estilo es la vestimenta del pensamiento, por ende un pensamiento bien vestido siempre se presenta mejor.

—Como asesora de vestuario, ¿qué le recomendaría para la campaña?
—Sobriedad, elegancia, nobleza, delicadeza y auntenticidad. ¡La edad y el cuerpo son lo de menos!

—¿Y qué diría del look de las chilenas en general?
—Que les falta maquillaje… y les sobran zapatillas.