A veces las mini-vikingas me preguntan si tengo una cartera regalona, como esa marfil que mi mamá usó por décadas… Pero es que yo me encanto con todas y no puedo elegir, ¡si hasta su olor me gusta! Y cada vez que vuelvo de una pasarela vengo con ideas, miles de ellas.

Todo comenzó a los 4 años. Uno de mis hermanos llegó de su gira de estudios un sábado por la mañana, con una cartera y lentes de regalo para mí, la pequeña de la familia. Hubo un paseo a la cordillera y mi cartera desapareció. Lloré por el resto del día. Creo que ahí partió mi obsesión.
Imaginarán que cuando he cubierto las semanas de la moda en París, Londres y Milán alucino con los looks divinos que veo en las pasarelas. Y no lo puedo evitar: la mayoría de mis fotos son de carteras… Zapatos también, pero sobre todo carteras. ¡Me enloquecen!

careras-oki-2

Tengo varias y las uso todas, lo que no deja de darme problemas, tanto como placer. Más de una vez me he dado cuenta al llegar a la oficina que no tengo las llaves… están en mi bolso del día anterior. Lo mismo puede pasar con mi tarjeta de crédito, el labial y otros infaltables de mi día a día que a veces desaparecen en el triángulo de las Bermudas de mis bolsos. Los tengo en todas sus variedades, desde la mochila al minaudière, pasando por el tote y el tradicional sobre —ahora llamado clutch—, pero cada vez que vuelvo de una pasarela vengo con ideas, miles de ellas. Después de que he jurado y rejurado fidelidad a las carteras que tengo, siempre caigo en la trampa y me enamoro de nuevo… El vikingo no logra entender que siempre se puede tener una cartera más, de la misma manera que él puede tener varios taladros.

Aún más, a comienzos de este año leí que una de las carteras de mis sueños, la Birkin de Hermès (en la foto) resulta ser una mejor inversión que el oro o las acciones; su precio aumenta aproximadamente 14 por ciento por año y ha aumentado ¡500 por ciento! en los últimos 35 años, es decir, negocio seguro. El único problema es que mi sueño se hará realidad el día que tenga entre 12 mil y 230 mil dólares “extra” en mi presupuesto, lo que es muy, muy, muy improbable… En fin, la esperanza es lo último que se pierde.

carteras-1

Mi otro sueño es el bolso Boy de Chanel (en la foto), diseñado por Karl Lagerfeld e inspirado en el gran amor de Coco, el británico Arthur “Boy” Capel. Insisto, la esperanza es lo último que se pierde. Definitivamente mi relación con las carteras se siente como un romance apasionado y algunas veces definitivamente platónico.

chanel-1

En Paris, esta vez vi que la tendencia es variada y da para todos los gustos. Lo que suele llamarme la atención son los bolsos más extravagantes y créanme que no faltan. Ahí está el que parece una caja de leche de Chanel, los que tienen el perfil de una botella de perfume y la Petit Malle que es la versión mini de los baúles de viaje más tradicionales de Louis Vuitton. Fascinantes. Los flecos siguen, como también lo hacen los bolsos peludos, los de piel auténtica y otros de piel sintética, y los de cueros de reptiles.

Vi carteras en versión mini y maxi. Las mochilas todavía se anuncian para una nueva temporada sobre nuestros hombros. Aparecieron correas más anchas para los bolsos colgados, pero siguen de moda también las cadenas. Los animal print también continúan teniendo su lugar en los looks para la primavera que se nos viene acá en Europa, así como una gran variedad de estampados geométricos, figurativos, étnicos, lo que se te ocurra.

caretras-ok

A veces las mini-vikingas me preguntan si tengo una cartera “regalona”, como esa marfil que tiene mi mamá y que usó por décadas hasta que fue relevada por una azul, usada también por décadas. Pero es que yo me encanto con todas y no puedo elegir, si hasta su olor me gusta! Y siempre hay un sueño nuevo que agregar cuando como yo tienes la suerte de ser espectadora cada temporada de nuevas tendencias y ver también cómo las “clásicas” lo siguen siendo a pesar de las tachuelas y todas las extravagancias que se les puedan ocurrir a los creativos de las casas de moda.

No hay duda, las carteras son adictivas. Con esto dicho, los dejo hasta la próxima…

Comentarios

comentarios