Su origen se pelea entre España y el sur de Francia, pero son los ibéricos quienes se han puesto la corona a la hora de hablar de los orígenes de la alpargata. Es uno de los calzados más antiguos del mundo y aunque estamos acostumbrados a verlas cada verano, nunca habían estado tan presentes en las pasarelas como ahora. Marcas como Chanel, Kenzo y Toms la han transformado, casi, en una prenda de culto.

Aparecieron por primera vez en 1322, y desde entonces no han variado de manera sustancial. Se fabrican con un hilado de lona algodón en la parte superior, y la suela es de fibra de yute o cáñamo.
Hay dos modelos clásicos: las que se ajustan con cintas hasta los tobillos y las que no llevan nada (la más popular entre hombres y mujeres). Al comienzo sólo existían en color crudo y negro, pero aun así ya en el siglo XVIII se habían convertido en el calzado oficial de casi toda España, incluyendo a militares y curas. Para esa época su fabricación se expandió hasta la Occitana en el sur de Francia y en 1880 llegaron las primeras exportaciones a Sudamérica. Desde entonces en Colombia se adoptaron como parte del traje típico, pero es en Argentina y Uruguay donde realmente su popularidad llegó a la cima. Los gauchos las vistieron y más tarde empezaron a fabricarlas, también con dos tipos de uso: como calzado de trabajo para los obreros y como calzado de verano para los más acomodados.

Ya para principios del 1900 evolucionaron. Sus fabricantes innovaron con nuevos tonos y a su vez se suman las telas de lona rayada, ideales para el look veraniego de franceses y españoles en sus playas mediterráneas.

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Desde entonces jamás se han retirado del verano europeo. Solo basta con revisar cualquier foto de la historia moderna para descubrir que siempre han estado tan presentes como el jeans. Dalí las usaba a menudo, y Picasso las elegía como parte de su típico look marinero. Fueron parte de las vacaciones de los Kennedy y en las de Hemingway, con la llegada al poder del argentino Juan Domingo Perón se ungieron popularmente como el zapato de la “clase trabajadora” y más tarde se convirtieron en el calzado oficial de la serie Miami Vice. Su transversalidad había comenzado. Pero uno de sus principales hitos se produjo años antes, cuando en la década del sesenta el modisto francés Yves Saint Laurent las subió a la pasarela. Reemplazó la típica suela plana por un taco chino, estrenándolas en su colección de verano prêt à porter, para luego convertirlas en protagonistas de una revolución máxima.

Algo similar sucedió la última temporada de verano. Chanel las presentó en lona bicolor con su doble C estampada, Valentino les puso encaje, Stella Mc Cartney hizo una versión con malla flúor y Michael Kors con animal print. Otra de las transformaciones más radicales fue la de la marca Vans, tomando el concepto principal de la alpargata como un zapato simple, cómodo, sin taco y fresco. Creada con lona pero con suela de goma para dar mayor estabilidad al momento de hacer skateboarding, esta marca es una de las responsables de que este verano las playas y los sunset más exclusivos estén repletos de alpargatas. Los últimos años Vans ha sabido evolucionar y revolucionar su producto, no sólo innovando en nuevos diseños, sino que asociándose con una de las casas de modas más exitosas de estos últimos años: Kenzo. Las últimas dos colecciones que las firmas han sacado en conjunto han sido un hit de ventas.

La marca Toms también hizo lo propio. Nació en 2006 de un viaje a la Argentina que hizo el estadounidense Blake Mycoskie, donde vio por primera vez ese zapato visitando zonas rurales del país vecino. Entonces decidió crear el producto con fines benéficos: su idea proncipal era que cada vez que alguien comprara una Toms él regalaría un par a un niño pobre en Argentina. De la mano del negocio y la caridad vio una oportunidad que hoy es uno de los negocios más exitosos a nivel mundial. A 8 años de haber lanzado la campaña One for one, la compañía beneficia a familias carenciadas de Sudamérica, Asia y Africa. Y sus productos son un verdadero must have alrededor del globo.

En síntesis: esta temporada la alpargata debe estar en el clóset de hombres y mujeres. Sin taco y sin amarras para ellas, y ojalá con rayas para ellos.