A la saga Boardwalk Empire, se suma este año una de las miniseries con más éxito en la historia de la televisión pagada en Estados Unidos. Bonnie & Clyde. Programa que llegó a Chile el domingo 2 y el lunes 3 por The History Channel.

“Si no existiera sangre y armas en esta miniserie, sólo quedaría esa imagen glamorosa de ellos”, cuenta a CARAS al teléfono Holliday Grainger, la actriz inglesa que tiene que dar vida a la mítica criminal que en los ’60 hizo un icono del estilo Faye Dunaway. Un mito americano con constante aparición en pasarela.

—¿Cómo ayuda el vestuario para entrar en el personaje de Bonnie?

—Definitivamente es un apoyo. Pero cuando te pones la ropa, más aún cuando ésta es de época, conoces a la persona que tienes que retratar. Ella tenía todas estas tenida, con lanas y faldas sexy que inmediatamente me hacían caminar distinto.

—¿Cómo fue el trabajo para conocer el estilo de los ’30 y, de paso, a Bonnie?
—Marilyn Vance, la diseñadora de vestuario, hizo un trabajo increíble. Encontró un lugar lleno de ropa de la época. Así que la gran mayoría de los diseños que muestro en la serie son realmente de esos años. Tenidas que nunca fueron usadas.
Un estilo que también se estableció formalmente con un mural que Vance le creó a la protagonista para su camerino. “Tenía una pared llena de portadas de Vogue y editoriales de moda de los ’20 y ’30”, detalla. “Marilyn replicó un estilo muy high fashion de esa era”.

—¿Ese estilo era cercano a la realidad de esta célebre criminal?

—Bonnie se preocupó de ser lo más estilosa posible.

—¿Cuán preocupada estaba Bonnie de mantenerse a la moda mientras se lanzaba en su aventura criminal?

—Tanto ella como Clyde, incluso cuando estaban en los caminos y dormían en campamentos improvisados, se las arreglaban para mandarle sus tallas a la familia para visitarlos
y recoger ropa nueva. Querían estar acorde
del estilo glamoroso de los gángsters de la época. Antes de conocer al hombre de su vida, Bonnie trabajaba de mesera y gastaba todo su sueldo en la ropa de moda.

—¿Qué sale a flote en la mujer cuando se lleva un diseño de los ’30?

—Al usar esa ropa tan ajustada y coqueta, imposible no sentirse como una chica pícara.