Ni Gisele Bündchen, ni Alessandra Ambrosio, ni Adriana Lima. Ninguna de las modelos brasileñas que figuran en el top ten de la revista Forbes. La encargada de abrir el desfile de Louis Vuitton en Río de Janeiro fue la trasandina Mica Argañaraz. Un nombre absolutamente desconocido por estos lados… por ahora.

La primera en rendirse ante sus encantos latinos fue la mismísima Miuccia Prada. Cuando la vio en el casting —al que Mica llegó con un libro de Borges, uno de sus autores favoritos— supo que era la indicada. Después de intercambiar algunas palabras se volvieron a ver el día que la modelo argentina abrió el desfile de Miu Miu. Fue su debut en las grandes ligas de la alta moda. Dos semanas más tarde posaría para la campaña de Prada.

De eso han pasado poco más de dos años y el currículum de la top incluye desfiles y gráficas de marcas tan diversas como Dior y H&M; Chanel y Zara. Pero ¿quién es Mica?

MICA-OK

La flamante chica mimada de la industria creció junto a su familia en un campo argentino y estudió en una escuela rural. Se mudó a la ciudad de Buenos Aires cuando ingresó a estudiar arte y, para solventar sus estudios, buscó trabajo como modelo. Con 1,79 metro de altura imaginó que tendría alguna posibilidad y no se equivocó. Ingresó a la agencia comandada por la ex maniquí Lorena Cericioli y al poco tiempo viajó a París con un contrato de trabajo. Su pelo prolijamete desprolijo, su mirada penetrante y su look casual la ayudaron a destacar: “Me vestía como un varón, aunque me recomendaban que usara tacos, minifalda y colores, pero yo sabía que tenía un cuerpo y color de piel que me ayudaban. Mi guardarropas es básico, uso poleras lisas, rayadas, rojas. Aunque tengo un clóset lleno de carteras que me regalaron diseñadores y que no uso”, contó la modelo al diario La Nación

El mes pasado, ante los ojos más exigentes de la moda, Mica inauguró la pasarela serpenteante con la que Nicolas Ghesquiere presentó su colección crucero 2017 para la firma del lujoso monograma. Luciendo un maxivestido con falda asimétrica, caminó sin prisa ante la mirada aprobatoria de influencers como Zendaya, Alicia Vikander, Mira Duma y Alessandra Ambrosio. En temporada de fútbol —como diría la mismísima Suzy Menkes en Vogue— “un gol de Louis Vuitton”. O, mejor dicho, gol de Argentina. Las top ya no son solo brasileñas.