‘Todas las mujeres tenemos un clóset lleno de nada que ponernos’. La frase, que se repite en los foros de moda, fue el punto de partida de un negocio que es tan trendy como rentable: el clóset swap. En honor a la verdad, la tendencia del fashion second market place on line no es más que una réplica digital del mercado de la ropa usada. Pero con mucha más onda. Y más cómodo, también.

Poshmark, Thredup, Vinted y Chifcy son sólo algunas de las punto com del segmento que triunfan en el mundo. O Twice, la apuesta estadounidense que recientemente fue adquirida por el gigante eBay. Un nicho próspero que no tenía, hasta ahora, presencia en Latinoamérica. En eso pensó Cecilia Membrado, una emprendedora argentina que hace poco más de dos años fundó renovatuvestidor.com, el sitio trasandino que suma miles de usuarias —entre ellas algunas it girls bonaerenses— y que permite comprar y vender ropa de marca en buen estado y a precios casi ridículos. Como mínimo, 50 por ciento más barata que su etiqueta original.

“Está estudiado que las mujeres usamos aproximadamente el 20% de lo que tenemos en el clóset”, explica Cecilia, quien estuvo de visita en Chile para presentar formalmente a la prensa la versión local del sitio (renuevatucloset.com). Su comunidad tiene más de 100.000 usuarias activas y lo que más se venden son zapatos y carteras, aunque también ofrecen vestidos, pantalones, accesorios y hasta perfumes.

A partir de ahora las fanáticas de la ropa usada ya no tendrán que ir hasta Bandera para encontrar un tesoro escondido al fondo de un canasto. Un simple vitrineo virtual permite acceder a una gran cantidad de ropa clasificada y previamente supervisada por el equipo experto del sitio, que se encarga de fiscalizar el perfecto estado de las cosas que se ofrecen. ¿Lo mejor? Vender es absolutamente gratis, el sitio se encarga del retiro y la entrega del producto y a fin de mes deposita directamente en la cuenta bancaria del vendedor las utilidades de la transacción. Más allá de la moda, una excelente alternativa para complementar los ingresos y hacer lugar en el clóset.