¿Cuántas de nosotras compramos cosas que aún están colgadas con las etiquetas puestas? Como paso inicial que recomiendo a todas las mujeres es que armen un buen “fondo de armario”. Es decir, aquellas prendas básicas, clásicas y eternas que resisten muy bien el paso del tiempo. Por ejemplo, un par de jeans Oxford o Slim fit azul oscuro o un “little black dress”. La gran ventaja de estas prendas es que son ajenas a las nuevas tendencias, por tanto si las conservamos en buen estado siempre lucirán muy bien y nosotras también.

Una vez que tienes un fondo de armario bien constituido, es mucho más fácil comprar nuevas prendas o actualizar el clóset, ya que de cierta forma todo aquello que vayamos agregando podrá combinarse y, como digo yo, “conversar” con la ropa que ya tenemos. Aquí, algunos tips para comprar inteligentemente.

  • Conocer tu cuerpo. Lamentablemente he visto que los grandes desaciertos se dan en que compramos cosas que “a una amiga le queda bien”, pero desgraciadamente a una no. Por eso, es clave aumentar la conciencia corporal y reconocer aquellas prendas que más nos favorecen.
  • Etiquetas. Leer las etiquetas es una buena invitación al ahorro. Si estás en planes de armar tu “fondo de armario” te recomiendo sí o sí que privilegies la calidad, la buena confección y telas más nobles. De esta forma nos aseguramos de que nos durará mucho más tiempo y que con el uso no se deteriorará. Siempre todo aquello que es de mala calidad, hay que reemplazarlo al corto plazo, y de ahí que muchas veces esto se traduzca en gastar el doble.
  • Colores. Acertar en los colores puede ser una gran inversión. En primera instancia siempre recomiendo armarse de buenas prendas en tonos neutros que podamos ir combinando entre sí. No obstante, una vez que quieres añadir color, lo ideal es hacerlo de acuerdo a la paleta de tonos que más nos favorecen para lograr de esta forma sacarnos más partido. A su vez, cuando uno sabe cuáles son los tonos indicados, se hace más fácil comprar ya que empezamos a descartar aquellos colores que no nos quedan bien.
  • Tiempo. Compra con tiempo, compara precios y pruébate las cosas. Hay prendas que se ven increíbles colgadas o en el maniquí, pero al ponerlas sobre una cambian mucho.
  • Tu propio estilo. Ten siempre en cuenta tu estilo personal y estilo de vida, evita caer en la tentación de lo que viste en las revistas o catálogos ya que en algunas ocasiones se puede traducir en compras impulsivas de tendencias pasajeras y, por tanto, se traduce en mal gasto de dinero.

Ten en cuenta estos tips y verás que tus compras serán mucho más efectivas y además te sentirás mucho más segura a la hora de vestirte.

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