El Palazzo Mezzanotte —también conocido como el Palacio de la Bolsa— es una construcción emblemática de 1927; un sueño del arquitecto Pablo Mezzanotte que se transformó en el perfecto escenario para el último desfile de Salvatore Ferragamo. Al ingresar, un fondo gigante de flores naturales con el nombre de la marca daba la bienvenida a los asistentes.

Allí se mezclaban, como es habitual, grandes clientes con auténticas influencers, como Aida Domenech y Olivia Palermo, una abonada al front row de la marca.

En el patio central del Palazzo, una pasarela de cristal transparente que emulaba un jardín aportó la primera clave de una colección que destacó por su aire renovado, fresco y liviano. Bella Hadid fue la encargada de abrir el desfile, en el que predominaron las texturas de serpiente, animal print y satén. Los zapatos, bajo la dirección creativa del genial Paul Andrew, devolvieron la impronta mística que caracteriza a la marca italiana. Cada modelo era un objeto de deseo.

Al finalizar el desfile, comenzó la fiesta donde se presentó la nueva fragancia de la firma: Amo Ferragamo. La anfitriona de la noche y rostro del perfume, Suki Watehouse, fue la encargada de mostrar el frasco multicolor de este nuevo beauty must have que saldrá a la venta el próximo año. Para redondear la noche perfecta empezó a sonar Clean Bandit, la banda inglesa que se hizo popular por mezclar distintos géneros, que van desde el pop barroco al deap house.

Un acierto que puso al público a bailar. Sin dudas, una noche para enamorarse de Ferragamo.