Más sabe el diablo por viejo que por diablo. Y Hugh Hefner quiso ser el primero en catapultar la imagen de Dylan Penn. Para mala suerte del octogenario magnate del erotismo, la hija de Robin Wright (House of Cards) y el ganador del Oscar Sean Penn rechazó su tentadora oferta en Playboy.

En este Año del Caballo, las propuestas y oportunidades han ido a todo galope para la joven de 23 años. Y en pocos meses, gracias a su aparición sin ropa y cubriéndose sólo con una cartera Fendi en la portada de la revista Treats!, sus curvas pasaron rápidamente a ser la fascinación del público masculino. La audaz sesión de fotos interior, con muy poco que dejar a la imaginación, reafirmó su estatus de símbolo sexual en ascenso. Hoy, además de ese trabajo, ya suma créditos en Vogue y GQ.

Antes del casi desnudo, su nombre surgía sólo en la prensa rosa, como la relación más continua de Robert Pattinson (el galán vampiro de la saga Crepúsculo), luego de su regreso a la soltería. Este no duda en tomar aviones para ir a verla donde ella esté.

Pese a la atención, su relación con la fama es todavía distante. Como contó su madre Robin Wright a CARAS, su hija creció como una chica normal y sólo se mudó a Hollywood al terminar el colegio para seguir carrera como modelo y actriz. Antes su pasión estaba en la escritura.

Obviamente, la etiqueta de celebridad por cuenta propia ya partió. Las oportunidades de alto perfil ya tocan su puerta: acaba de ser presentada como la estrella de la nueva campaña de la ropa interior australiana Bonds y en 2015 estará en el cine en su gran debut, con la película de terror Condemned. Siempre se imponen los lazos de sangre.