Siempre lo digo, la confianza y una actitud positiva, son los mejores complementos de cualquier look. Sin duda, ambos son clave a la hora de querer transmitir lo mejor de uno mismo.

¿Qué sacamos con arreglarnos horas e invertir nuestro dinero para vernos espectaculares si nos sentimos inseguros, si irradiamos pesimismo o nuestra actitud no es la más acertada?, lamentablemente una actitud negativa es difícil de ocultar. El resultado; todas nuestras horas de esfuerzo por vernos grandiosos, se verán opacadas si no hacemos el cambio más importante, ese que es desde el interior.

Significativas veces un cambio exterior, y he sido testigo de ello, es aquel que nos da el empuje para hacer uno a nivel más profundo. Es el trigger o gatillo que nos da el empuje para una transformación interna.

Siempre decimos que “lo externo es reflejo de lo interno”, y esta frase por más trivial que parezca, no deja de ser cierta y estoy segura de que todos lo hemos comprobado en algún momento de nuestra vida, cuando atribuimos características positivas a la gente que anda más contenta, las percibimos como más “lindas y amistosas”, por ejemplo.

Es fundamental tener esto en cuenta cuando inocentemente nos refugiamos en el vestuario u otros “accesorios” creyendo que cambiarán nuestra vida, si no estamos convencidos de que “esto” debe complementarse con algo más. En palabras más simples, verse linda no basta, sino que debemos sentirnos lindas, creernos el cuento…. ¡Actitud! Eso marca la diferencia y por supuesto el resultado es más sustentable.

¡La invitación es a proyectar lo mejor de nosotras mismas! Con autoconfianza y con una actitud positiva. El mejor accesorio para ese vestido o traje espectacular, no es el collar ni los últimos zapatos de moda (aunque honestamente pueden lucir muy bien), sino que te creas el cuento de verdad y tú te sientas espectacular por dentro.

No tengo dudas de que la ropa influye mucho en la manera de cómo uno se siente, pero a su vez, creo que la seguridad en uno mismo será siempre el mejor vestuario que podamos tener.

Comentarios

comentarios