El sin sentido, lo absurdo en lo cotidiano o personajes que uno cree que no existen, pero que todos tenemos algo de ellos, es lo que cobra vida en “La Ultima Cena” el libro de 16 cuentos de Francisca Aninat Ureta, que recientemente fue lanzado en las principales librerías de nuestro país. Historias que dejan perplejo y pensando a los lectores. Donde el límite entre la cordura y locura es como siempre una delgada línea roja.

¿Por qué las emociones y sus límites son siempre tan frágiles? Amor y odio, tristeza y alegría, bienestar y dolor, soledad y compañía, vida y muerte, cordura y locura…Si, esa pequeña locura que se esconde, ante lo que parece habitual, está a tu alrededor. Solo hay que observar bien y te darás cuenta que está en todos lados.

¿Cómo nacen estos personajes?

En general nacen de observar mucho a la gente en la calle. Soy súper mirona. Me llama mucho la atención, por ejemplo mirar a la gente que hace aseo en los baños públicos. Siempre me he querido acercar, hay veces que estoy a punto de conversarles pero no me atrevo. Lo mismo me pasa con las personas que llevan los carros. Mientras hago las compras en el supermercado me pongo a observar a un hombre que todo el día lleva y ordena carros … Y así , anoche estaba escuchando un adagio de Bach que me mata, que es súper triste y me imaginé mientras lo escuchaba que un hombre iba caminando por la nieve a ver a su padre que no lo veía hace muchos años…en general nacen de una idea, de la música, de la observación o de frases que me llaman mucho la atención. También a los 19 años estudié Literatura Francesa en Harvard y profundicé mucho sobre el teatro de lo absurdo y el existencialismo y ahí vi muchos personajes excéntricos, curiosos, todas estas cosas del sin sentido ¿Leíste el hombre de la espalda encorvada?

¿Su penúltimo cuento?

Ese me produce una ternura, una pena, una tristeza enorme. Cuando sube la escalera, timbra los papeles. Ese hombre está solo, es impresionante como enfrenta un televisor apagado y se dedica a mirar zapatos…

Si eso noté, es un tema recurrente en sus cuentos el mirar los zapatos y los pies ¿Por qué?

Porque en mis otros libros de poesía también tengo unos zapatos negros. Algo tengo con los zapatos. Pero no como objeto de moda, sino que el mirar para abajo es mirar los recorridos que hace la gente. Es algo distinto. Hay algo distinto en la pisada.

¿Dejar huella?

Si, tiene mucho que ver con eso. En mis poesías abordo mucho lo que estás diciendo y que es muy lindo, porque es pensar la vida o el día ¿A dónde fui? ¿Qué hice con mis pasos? ¿Hicieron cosas bonitas o anduvieron tonteando? Y hacer una especie de trayectoria a través de los pasos y de la vida. Son mi caminar. Pero también el mirar hacia abajo, se relaciona con la timidez. Yo antes era bien tímida y súper callada. ¡Ahora ya no! (ríe).

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¿Por qué la imagen del hombre de negro con sombrero en la portada del libro?

Esta imagen la escogí con uno de mis hijos, lo que no siempre pasa. A mí me encanta el arte y también la pintura de René Magritte. Entonces encontré a este hombre vestido de negro con un candelabro (vela encendida) en su espalda. ¡Es bien siniestro! y me dije calza absolutamente con mis cuentos. ¡Es muy loco! Además lleva a preguntarse lo que hay adentro.

¿Cómo se logra pasar de escribir poesía a escribir cuento? y ¿Contar historias tan potentes y con finales tan intensos?

Una cosa que me ayudó mucho de escribir poesía es que soy sumamente sintética. Y es lo que me decía Raúl Zurita. Qué increíble que logres armar una historia en una página, página y media o dos…. Y yo le decía, es que este cuento me gustaría alargarlo ¿pero para qué? Me contestaba, si esa es tu gran virtud. Ir al grano y contar una historia, eso es sumamente difícil. Yo creo que hay pocas personas que logran contar una historia con tanta contención del lenguaje.

¿Tiene alguna metodología para escribir?

No nada.

¿Ni libreta, ni cuaderno?

Nada, sólo soy obsesiva de mi IPod (ríe). Y con un tono de voz que da cuenta de una simpática confesión agrega, hoy empecé a escribir como a las cinco de la mañana pero con los cuentos mi marido me decía por favor háblame (y se larga a reír con ganas).

¿Y cuánto se demoró en escribir este libro?

Empecé a escribir sin pensar en publicar. Estaba en un taller literario con la Tere Calderón y ahí empecé con ciertos temas y después a escribir sola. Me entretiene escribir sola, siento que de alguna manera uno se suelta más…. ¿Te acuerdas de mi cuento que se llama “Traición”, donde el protagonista se llamaba Carlos? Sí. 
¿Quién crees que era la mujer?

Mira (y giro la cabeza para mirar el objeto que me estaba señalando de la terraza) En esa estatua me inspiré. Lo que pasa es que el final lo dejé absolutamente abierto. Ella nunca habla, nunca se mueve, nunca nada. Y él la viste… Ese busto, estaba escondido en el patio de atrás, y un día la tomé con un jardinero y la puse en el pedestal. Pero antes estuvo tendida varios días en el pasto y mi marido pasaba por el lado y no la veía…Y dije ¡la estatua! Fue el comienzo de algo…

Libro: La última cena
Autora: Francisca Aninat U.
Editorial Canelo Libros de la Lluvia.
Nº de páginas: 97
Precio: $12.000

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