William Shakespeare y Woody Allen, dos destacadísimos creadores e indagadores del comportamiento humano que, sin embargo, no suelen compartir el mismo público. Los admiradores de uno, a menudo ignoran la profundidad o actualidad del otro. De aquí la audacia intelectual de Rocío Casas Bulnes, que en su libro El hombre de siempre (Editorial Hueders 2014), aproxima con agudeza la obra de estos artistas para hacerlos dialogar y complementarse, interrogándolos sobre algunos de los conflictos centrales de sus obras: la existencia de Dios (citando a Allen: “Para ustedes soy un ateo… para Dios soy la leal oposición”); el significado de la muerte (“No tengo miedo a morir. Simplemente no quiero estar presente cuando eso suceda”); el sexo (“lo más divertido que se puede hacer sin reír”) y los sueños (o según otra cita a un filme de Allen: “¿Y si es todo una ilusión y nada existe? En todo caso, definitivamente pagué demasiado por mi alfombra”).

El último estreno de Allen es la exitosa Blue Jasmine, donde retrata una siquis femenina quebrantada por el arribismo y la presunción. Rocío Casas Bulnes fue asertiva al adelantarse en su libro y destacar el protagonismo de las mujeres en el cine de Allen, explorando patrones como “el de las mujeres que buscan maestros en parejas mayores, y cuando han aprendido de ellos lo que necesitan, los abandonan por uno nuevo más joven”, presente en Hanna y sus hermanas; o el de Annie de Annie Hall, comparada con Porcia de El mercader de Venecia, ambas intelectuales, independientes económicamente y además “heroínas capaces de combinar los dos espectros de la sexualidad para hacerlos jugar a su favor”.

Comparando semejanzas y diferencias, la concisión del estilo de Casas ilumina la complejidad de estos autores con sencillez y sin afán conclusivo. Su soltura y precisión traslucen un conocimiento vasto, capaz de discurrir con humor y desenfado entre el carácter feroz de Lady Macbeth, los tormentosos celos de Otelo y la difícil libertad de Annie (Annie Hall), animando en el lector una inquietud genuina por adentrarse en el mundo interior de esos personajes y sus conflictos, que se revelan sorprendentemente cercanos.