Quienes han experimentado un dolor que desgarra el alma, ese que produce nauseas y un constate malestar en el centro del pecho, saben que no es fácil volver al mundo de los vivos. Al principio, el silencio, la oscuridad y la tristeza se apoderan de toda la esencia de una persona, convirtiéndola en un autómata que es incapaz de sonreír.

La familia y los verdaderos amigos se quedan, te acompañan. Diariamente te animan, te levantan y cuando no pueden hacerlo, se tumban a tu lado y desde allí comienzan a alimentar nuevamente tus fuerzas y esperanzas. ¿Cuánto dura este proceso? ¡Años!

En la novela “La gente feliz lee y toma café”, de Agnès Martin–Lugand, la autora plasma todos los sentimientos que están asociados a la perdida y al abandono que sufre la protagonista llamada Diane tras la muerte de su marido Colin y de su pequeña hija Clara en un accidente. La formación profesional de la escritora, quien es psicóloga clínica, le permite ahondar en el carrusel de emociones que vive Diane pero sin dejar de lado el humor, que va incorporando con una delicadeza/ternura absoluta en diálogos y en la trama.

También es destacable que el dramatismo que envuelve la historia pudiendo ser extremadamente complejo, no resulta ni tedioso ni agotador. Al contrario, es un libro que se lee rápido por el estilo directo, ágil y de giros permanentes.

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El primer gran acontecimiento es cuando Félix, amigo y socio de Diane logra después de un año, sacarla de este mundo de ultra tumba y ella movilizada por la rabia, decide irse de Paris a vivir a un pequeño pueblo de Irlanda llamado Mulrrany, donde todos son alegres, amables y entusiastas.

El segundo es cuando conoce a su vecino Edward, un hombre que además de ser rudo, uraño y salvaje no sonríe nunca siendo la excepción del lugar. Ese instante marca el comienzo de la “nueva Diane” desencadenando una seguidilla de acontecimientos que la harán reaccionar, sentir y mirar su cuerpo… ¡Saber quién es!

Por tanto, la reconstrucción que experimentan los personajes es a mi juicio el aporte más transcendental y enriquecedor de esta novela. Y para qué decir el final, un giro nuevamente inesperado.

“Acababa de llegar al café literario. Félix no estaba aún allí, Lógico. Pero el cielo azul seguía estando allí arriba, sonreí cerrando los ojos. Era simplemente capaz de disfrutar de los pequeños placeres sencillos. Ya era algo, algo mejor”…

Agnés Martin–Lugand (1979) es psicóloga clínica y por más de seis años trabajó en el campo de la protección de la infancia en Rouen (Francia). Luego de enfrentarse a numerosas negativas por parte de las editoriales, decidió autoeditar en Amazon “La gente feliz lee y toma café” en diciembre de 2012. Rápidamente su novela alcanzó los primeros puestos y fue el primer caso de autoedición contratado por una editorial tradicional en Francia. Los derechos han sido vendidos a dieciocho países y próximamente será adaptada al cine en una coproducción internacional.

Titulo: “La gente feliz lee y toma café”.
Autora: Agnès Martin-Lugand.
Editorial: Alfaguara.
Traducción: Juan Carlos Durán Romero.
Nº de páginas: 189
Precio: $12.000

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