Veintitrés diarios y manuscritos componen los Diarios completos de Sylvia Plath. La apertura y edición del archivo que conserva el Smith College en Northampton, Massachusetts, estuvo a cargo de la curadora Karen V. Kukil. En el volumen se ofrece un acceso directo a la intimidad de Plath, su vida desde los 18 hasta los 30 años, y su paso de adolescente a adulta, madre y escritora.

En 1982 apareció una primera versión de los diarios, compilados por su marido Ted Hughes, sin embargo esta versión carecía de dos tercios que correspondían al registro de los últimos años de vida de la poeta. La edición que aparece ahora contiene lo que Kukil llama los “diarios adultos”, que van de 1950 a 1962: los años de Plath como estudiante en la universidad Smith, Newnham y Cambridge, el matrimonio con Ted Hughes y dos años de profesora y escritora en New England, más algunos fragmentos de cuadernos.

En 2013 se completó la edición con episodios de la carrera profesional de Plath como profesora de inglés en la Smith College, seguido por un año como escritora en Boston y sesiones de su terapia con Ruth Beuscher, escritos entre agosto de 1957 y noviembre de 1959. Lo que emerge del archivo es una mujer que tiene la claridad de querer perseguir una carrera de escritora. Puede verse como pasa de tenaz adolescente a mujer adulta tras conocer a Hughes y volverse su esposa. Asimismo, una vida que se va agotando hacia el final, donde las entradas tratan menos de sus emociones y más de la vida social que le corresponde como esposa y madre, donde su prosa da cuenta de un distanciamiento: los eventos se registran con escasa pasión. Aún así, los diarios dan cuenta de una escritora prolífica: hay una serie de ideas para cuentos cortos, además de poemas y la frustración asociada al oficio de escritor: querer escribir y no poder, enviar relatos a revistas y ser rechazada.

Con todo, vemos en Plath las tensiones de una mujer que es fruto de los años cincuenta norteamericanos, con la presión de cumplir con las expectativas tradicionales y perseguir una carrera en el mundo de las letras, además de asistir a la lenta trama de su suicidio. Plath publicó en 1960 el poemario El Coloso, seguido por la novela autobiográfica La campana de cristal. Después de su muerte apareció Ariel y Poemas completos, libro por el que recibiría un Pulitzer póstumo.