Confieso que me sorprendió gratamente, ver la foto tomada por una gran amiga de la infancia, en la que aparezco sentada, en medio del lago Colbún Machicura, al margen derecho del archivo word, que me hizo llegar vía mail, uno de los más reconocidos críticos chilenos.

Después de todo, Camilo Marks, autor de “Indenme todos estos años. Memorias”, había accedido al menos “virtualmente”, a mi obstinada petición, de sentarse, no más de quince minutos, a conversar de su libro. Una obra que no es un recuento riguroso de su vida, pero si de episodios, bastante singulares y apasionantes de ella.

Al Igual que Ernest Hemingway, Marks entrelaza la realidad de momentos cruciales y genuinos, con la ficción, la picardía y la exageración. También recurre a Proust, Kafka, Joyce, Balzac, Tolstoi por nombrar a algunos de los escritores, que el mismo menciona como fuente de inspiración en sus memorias. El acervo literario que posee Marks es realmente impresionante, junto con su pasión por el cine y la música. Sin embargo, con el estilo preguntas/respuestas, tan característico de su narrativa, va abriendo paso a un genuino autoconocimiento, que permite al autor/lector reencantarse con su propia identidad sin tintes de arrepentimiento.
El mérito de su ultima obra, es captar todas las dimensiones y poner en común una historia que toma de telón de fondo, su infancia en el Cajón el Maipo, la formación escolar y adolescente que tuvo en el Instituto Barros Arana (internado), su paso por la Universidad que coincide con la UP y se titula de abogado, su desempeño laboral en el Comité Pro- Paz en la Vicaría de la Solidaridad, el exilio a Londres desde 1975 a 1980, su regreso a Chile y nuevamente a la Vicaria, el ejercicio como critico literario y profesor universitario, para también tener una nueva mirada de forma sencilla, divertida y original. Asimismo, Marks se vuelve un personaje simpático, cercano, inolvidable, que se traslada con gracia a través del tiempo y con una imaginación sin descanso y que es capaz de emocionar.

Entrevista Imaginaria a Camilo Marks

“Camilo Marks, cuyo apellido se pronuncia igual que el fundador del socialismo científico, a Carlos Marx, como algunos Imbéciles de la DINA pensaron que me llamaba, le iba a caer encima la mano de la represión. No me caracterizo por ser demasiado valiente, tengo un rechazo visceral a los enfrentamientos físicos, carezco de toda agresividad muscular, pero no, no soy nada de desconfiado y tampoco timorato. Aquí conviene dejar establecido un rasgo de mi personalidad que, para que vamos a andar con rodeos, considero excepcionalmente positivo: hasta el día de hoy, nunca he sido receloso y , por lo general, más bien dicho como norma universal, creo enseguida todo lo que me dicen, estoy seguro de que toda, o casi toda la gente con la que me he relacionado, es intrínsecamente benigna, decente, leal y soy hasta el día de hoy, lo que por descontado, significa que será así hasta el último de mis días… Desde luego, que desearía cambiar muchas cosas, pero no en esta: la disposición la disponibilidad para atreverme siempre a hacer algo nuevo y muy en particular, para animarme a ser llano, franco, abierto y no solo con quienes estoy seguro de que merecen mi crédito, sino también con extraños que apenas conozco, que recién me los han presentado o con los que inclusive, trabo relación en la calle”.

¿Y cómo esto me afectó a mí? Tal como le confesé por e- mail a Camilo Marks, el personaje que creó en Indemne despertó en mi la curiosidad por conocerlo. Sentí que teníamos varias cosas en común. La más importante, la pasión por la lectura y los libros, pero también saber cuánto de realismo e imaginación había en sus memorias.
Fueron tantas las cosas que escribí en aquel mail. Le dije que feliz heredaría su biblioteca, debido a qué no sabía qué iba a hacer con ella cuando falleciera, que subrayaba con lápiz mina lo más importante, pese a que él confesaba que los libros eran sagrados, e hice una locura/… Dije una mentirijilla como las que les cuenta su familia…le confesé que aunque iba a toda máquina leyendo aún me faltaba por terminar su libro…¡Descabellado pero cierto! Me había propuesto sacarlo del formato porque ahí iba a descubrir al verdadero Camilo Marks y la ficción/realidad de su relato. Eso lo hacía siempre Hemingway…Pronto llegó mi “merecida respuesta”.
“Estimada Aurora: Me resulta imposible responder el cuestionario que me envías y a continuación te doy las razones”… Después de leer esto, la cara se me desfiguró, porque como lo había dicho muchas veces en su libro, descargaría sin miramientos sus duras críticas. Y así lo hizo de forma franca, cruda, pero elegante. Al final escribió la siguiente frase “Si todavía te interesa hacerme una entrevista, creo que deberías hacer un cuestionario radicalmente diferente y por supuesto, leer el libro”.

Camilo-2
Le envié el cuestionario reformulado y reforcé aún más que SI había leído su libro ¿De dónde iba a saber tanto detalle: su insomnio, la manía de anotar ideas en papelitos, cambios de departamento que habían mermado su colosal biblioteca, la increíble historia del recital de los Sex Pistols al que asistió cuando vivía en Londres, si no me lo hubiese dicho el propio Marks? Volví a recuperar mi color cuando llegaron sus respuestas. Contestó cada una de mis preguntas. Es más, desde el inicio de nuestra conversación virtual, siempre se dio el tiempo y también me dio algunos consejos…“Además esa pésima costumbre que tienes de poner palabras separadas por slash tales como ficción/realidad, decirlo/escribirlo, objetividad/credibilidad confunde, es muy de cierta prensa seudo inteligente norteamericana y créeme, te lo digo por tu bien ayuda poco en tu trabajo”.
Acojo sugerencia, contesté y reconozco que esta “pésima costumbre” también la tomé prestada del estilo de Fuguet. También me recomendó que leyera “Casa Tomada”, el reciente cuento que publicó en paniko.cl y donde pude ver los peligros que tiene Camilo Marks de “ser como es”.

¿Cuáles son los autores nacionales que no le gustan…”que no le gusta “el modo” como escriben”? ¿Me puede dar más detalles de ese “modo” y por qué?

Eso, como comprenderás, es imposible de responder y me extraña que no te des cuenta el por qué. Porque si te digo que no me gustan Fulano, Zutana o Perengano, estoy estableciendo fuertes y dañinos prejuicios y, además, me estoy inhabilitando yo mismo de criticar sus en el futuro. Lo que sí puedo decirte tajantemente es que cada vez que tomo un libro para reseñarlo, sea quien sea el autor o autora, no me guío por preconcepciones acerca de él o ella, sino que los abordo como si fuera lo primero que escriben. Creo que es lo más sano que puede hacerse, ya que lo contrario significaría que tengo listas de malos, mediocres, buenos, lo que como método no solo es cuestionable, sino muy pernicioso.

¿En qué se fija para poder ser “objetivo” y no minimizar el trabajo de un escritor emergente? o ensalzar a uno que ya tiene cierta trayectoria? o viceversa.

Esta pregunta ya está contestada, en parte, en la anterior. Pero debo agregar que, como norma, si es un primer título, si es un escritor emergente, lo que hago antes que nada es fijarme en lo positivo, en su calidad, en el rango del lenguaje, en su aporte, a menos, naturalmente, que se trate de bodrios. En cuanto a los autores con cierta trayectoria, si es merecida, casi nunca hay problemas.

Cómo se forma un buen crítico? ¿Qué condiciones/habilidades debe poseer? ¿Qué debe potenciar o reforzar? ¿Actualmente Ud. está dando algún curso o taller?

Eso lo digo no una, sino cien o más veces en mi último libro y también lo he escrito en otras partes. Pero para no dejar el espacio en blanco, creo que un buen crítico debe tener una muy amplia base cultural, no sólo literaria, sino, en lo posible, conocer otras disciplinas o artes, dominar varios idiomas, poseer una vasta capacidad de asociación y, por supuesto, escribir bien. Porque si escribo con las patas, ¿cómo voy a tener autoridad moral para juzgar un texto escrito? Hice, durante 2 o 3 años, un curso de crítica literaria en la universidad, que, más que literaria, era crítica cultural. En la actualidad, imparto un taller literario en la editorial Libros de Mentira, pero es eso, no un taller de crítica.

¿Cuáles son las mejores críticas literarias mujeres a nivel país? ¿Qué las caracteriza? o ¿por qué destacan?

Desconozco a las críticas literarias mujeres que se desempeñan en universidades o medios virtuales, así que ahí tengo un vacío, y muy grave, aunque tampoco tengo tanto tiempo disponible. Evidentemente, la única crítica literaria que tiene cierta visibilidad pública es Patricia Espinosa y por más que en numerosos casos puedo no estar de acuerdo con ella, valoro su labor. El problema es que, hasta donde sé, se ocupa solamente de autores y autoras chilenos, lo que limita demasiado su campo de acción, puesto que la mayor parte de la literatura ni siquiera pasa por Chile. Y, claro, lo otro es el medio en el que colabora, porque por más arduos esfuerzos que hagamos, no vamos a decir que “Las últimas noticias” es un diario cultural, ya que, en fin,… todos saben qué tipo de periódico es y a quienes va dirigido.

Con qué obra nos sorprenderá próximamente? ¿Qué abordará? y Por qué?

Eso si no que no puedo decírtelo ni aunque me pusieras en el potro del tormento. Además, deberías saber que los autores firmamos una cláusula de confidencialidad con las editoriales que nos publican, de modo que estoy imposibilitado de hablarte de proyectos futuros. Pero sí, los tengo y gracias por decirme que sorprenderé, pues, por lo general, no soy muy leído.

¿Algún sueño que no ha cumplido? en términos literarios y personales?

Son demasiados y llenarían páginas enteras. Además, esto entra de lleno en el terreno de la vida privada, mi vida privada, que no es un libro abierto, pues solo permito entrar en ella a quienes yo quiero que lo hagan.

Camilo Marks es abogado, novelista y critico literario. Trabajó en el comité Pro paz en la Vicaría de la Solidaridad y en la Comisión Nacional sobre Prisión y Tortura. (Comisión Valech). Ha publicado las novelas La dictadura del proletariado, Altiva música de la tormenta, La sinfonía fantástica y preparativos para un viaje a Kiev y los libros de ensayo la crítica: el género de los géneros, Canon. Cenizas y diamantes de la narrativa chilena. Biografía del crimen y El gusto de criticar. Ha compilado las antologías Grandes cuentos chilenos del siglo XX y los mejores cuentos chilenos del siglo XX. Escribe semanalmente en la “Revista de Libros” del Mercurio.

Titulo: Indemne todos estos años. Memorias.
Autor: Camilo Marks.
Nº de páginas: 502.
Editorial: Lumen
Precio: $16.000

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