Tan mágicas como extraídas de una escena de María Antonieta.  Así son las creaciones de Lori Hutchinson, la canadiense de 30 años que ha convertido de su pastelería todo un arte. Solicitada por la alta sociedad de Dubai, mencionada en revistas especializadas como Martha Stewart Weddings e invitada a programas televisivos, Hutchinson ha hecho de su pasión el mejor negocio. Todo comenzó hace diez años cuando uno de los cupcakes que hacía por entretención llegó al paladar de un chef al que le gustó tanto el sabor y confección del pastelito que solicitó sus servicios para su torta de matrimonio. De ahí en adelante fueron sus fotos en la web —especialmente en Pinterest— y su triunfo en The Marilyn Denis Show, lo que la convirtió en toda una celebrity del rubro. Y aunque tomó un par de clases en el Bonnie Gordon College, casi todo lo aprendió de forma autodidacta, inspirada en la moda y el estilo.

Toneladas de maquillaje, miles de zapatos y una croquera es todo lo que necesita para recorrer el mundo. “Siempre estoy preparada”, cuenta The Caketress, como es mundialmente conocida, estuvo en Chile de la mano de Lab Stencil. Una ajetreada agenda que la mantiene de vuelo en vuelo —solo el año pasado estuvo en cinco continentes y 26 ciudades— esta vez la trajo a nuestro país con el objetivo de realizar sus masterclass de decoración que ya ha impartido en ciudades tan exóticas como Estambul, Doha y Yakarta. 

wp-450-tortalujo

Fondant, wafer paper, chocolate para moldear e incluso algodón de azúcar son algunos de los materiales con que trabaja. Junto a una exhaustiva técnica de volados, drapeados y hasta brush embroidery para imitar encajes y telas de vestidos de alta costura, hacen de su trabajo uno de los más elegantes de la industria. ¡Si hasta inventó el efecto de lentejuelas!

Hutchinson vive más en hoteles de Dubai que en su propio país, se dedica a construir tortas de varios pisos de altura en las que tarda como mínimo una semana en elaborar y cobra por lo bajo mil quinientos dólares. Oro líquido de 24 quilates y joyas de azúcar son algunos de sus exóticos —y comestibles— ingredientes y lo más importante de todo es que la pastelera jamás olvida que el sabor es tan relevante como la estética. “Cual es tu postre favorito”, es la pregunta clave para luego replicar el sabor en la torta y convertirla en una pieza única.

Y tal como esta experta refiere, las claves de su éxito son desafiarse constantemente y hacer lo que la haga feliz. Por ahora su felicidad radica en su nómade estilo de vida, “pero puede que más tarde quiera establecerme en alguna parte del mundo”, cuenta con una voz tan dulce como sus creaciones.