Si Darwin hubiese analizado la evolución del té probablemente habría quedado sorprendido, ya que esa sofisticada bebida, que acompaña nuestros días, dista mucho de aquella consumida en tierras lejanas en tiempos inmemoriables.

“Mientras se encontraba sentado descansando, a la sombra de un árbol, con un cuenco de agua caliente en sus manos, una cálida brisa, estremeció las ramas de aquel árbol haciendo que algunas hojas cayeran al interior de su cuenco, el agua cambió de color, el perfume lo envolvió y su sabor lo refrescó y llenó de vitalidad, el té había nacido”.
Este relato narra como el emperador Shen Nung descubrió el té, en el 2.737 A.C, hace ya casi cinco mil años. Desde esta época, los chinos comenzaron a beneficiarse de la planta de té y la evolución de este producto se transformó en un tema muy interesante.

En un comienzo, durante la antigüedad, el té se consumió principalmente como un alimento, una planta que era apreciada más bien por su lado nutritivo, que por los distintos aromas y sabores que hoy conocemos.

A medida que fueron consumiendo las hojas de la Camelia sinensis (nombre científico de la planta de té), se dieron cuenta de las numerosas propiedades que ésta poseía, atribuyéndole de inmediato propiedades curativas en ungüentos y cataplasmas.

El interés por el té creció y su importancia y valor fueron tal, que comenzó a comprimirse para ser tranzado cual moneda de cambio con otros reinos. Fue gracias él, que los chinos se proveían de los mejores caballos para sus ejércitos, traídos del Tíbet, los cuales pagaban con ladrillos de té.

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Finalmente el té llegó a convertirse en una bebida, claro que incluso en esta etapa el té va a presentar considerables diferencias entre un periodo de la historia y otro. ¿Se imaginan un té que tenga cebolla, sal, jengibre y grasa animal? Probablemente no, sin embargo estos fueron los inicios del té. Hoy se consume esta especie de sopa en zonas del Tíbet y Mongolia.

Si nos llegaran a ofrecer té en polvo, muchos pensarían que es una locura, pero de esta forma se consumió el té durante mucho tiempo en China, las hojas de té era reducidas a un fino polvo, el cual era batido, vestigios de esa tradición se pueden ver reflejados en la preparación del matcha, durante la ceremonia de té japonesa.

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La infusión como la conocemos hoy, el uso de teteras y la fina porcelana se desarrolló durante la Dinastía Ming, hace ya unos 500 años, claro que durante esta época los únicos tipos disponibles de té eran verdes y blancos, el té negro- principal tipo consumido en occidente- no iba a tomar vida sino hasta el siglo XVII cuando comienza la comercialización del té con Europa.

La infusión es la técnica que utilizamos en la actualidad para consumir el té, pero no piensen que esta línea evolutiva se detiene ahí, durante el siglo XX surgen nuevas formas de consumo, se desarrolla el uso de la bolsa de té, e incluso a algunos se les ocurrirá agregar hielo a éste para tomárselo frío, el clásico Iced Tea, un invento relativamente moderno que tiene tan solo un poco más de cien años.

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La pregunta que surje es ¿qué tanto más puede seguir evolucionando el té?, fue un alimento, luego un remedio, se utilizó como moneda de cambio para finalmente quedarnos con él como bebida. Lo consumimos como sopa, lo pulverizamos y lo batimos y terminamos infusionándolo. Ahora lo ponemos en una bolsa para facilitar nuestra existencia, e incluso lo preparamos frío para calmar aquellos intensos días de verano.

Nos queda infusionarlo en alcohol, utilizarlo en coctelería o como un ingrediente en gastronomía, pero esperen, no, eso también ya lo hacemos hoy en día. Ya es posible encontrar deliciosos pisco sours, en base a té verde infusionado en pisco, y platos de salmón con costras de té ahumado.

Por lo visto en estos 5.000 años de historia, el té ha cambiado considerablemente, éste se ha sabido adaptar a cada época, siempre con resultados extraordinarios, probablemente futuras generaciones contarán las extrañas cosas que nosotros solíamos hacer en esta época con el té.

Sin duda, hasta Darwin hubiera quedado perplejo con este tipo de evolución…

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