En una ciudad versátil, donde pueden encontrarse comidas de casi todo el mundo, es difícil sorprenderse con algo novedoso. En este contexto, la estrella de David judía junto al sol naciente japonés proponen la más inusual fusión gastronómica que triunfa hoy en Nueva York. Shalom Japan es el nombre del restorán que propone en su menú una curiosa e inesperada amalgama cultural y culinaria.  

Ubicado en una de las esquinas menos populosas  del muy de moda barrio de Williamsburg la invitación es, dentro de un ambiente acogedor y distendido, a un tour multicultural de texturas y sabores que vale la pena probar. 

El background del lugar es la historia de lo que pasa cuando dos jóvenes chefs, con una vasta experiencia en algunos de los mejores restoranes de New York, Aaron Israel, judío y Sawako Okochi, japonesa, se conocen, se enamoran y se aventuran a realizar esta propuesta que en menos de un año  ha sido reconocida y elogiada por los críticos, el público  y la prensa, ganándose un espacio en la difícil y competitiva escena gastronómica neoyorquina.

“Shalom Japan está concebido como un juguetón y audaz acercamiento a la denominada New american food –Nueva cocina americana-, manteniendo la conexión que tengo yo  y Aaron con nuestras raíces”, cuenta Sawako.  

Es atendido por los dueños y por mozos que siempre están dispuestos a contar el origen de cada plato y de sus ingredientes. Y es precisamente ahí, en los complejos nombres de su menú donde  se  esconden los aromas y texturas tan alabadas por los neoyorquinos. 

Wp-450-Gastro

El Sake Kasu Challah es pan jalá trenzado y horneado con kasu sake, que son los residuos de la producción de sake.  Una maravilla para comenzar, sobre todo untándolo en mantequilla casera con pasas hidratadas en el mismo licor japonés.  El menú va cambiando constantemente, es tan inquieto como los dueños del lugar, sin embargo hay algunos platos que ya son considerados clásicos, siendo en general, muy accesibles para el bolsillo. 

Una de las apuestas  de Aaron es el Tuna Tataki con Black Tahini, un atún bañado en salsa tahini, una salsa de semillas de sésamo, base de muchas preparaciones japonesas y judías. La presentación es impecable y los ingredientes comprados en los mercados orgánicos del barrio, fresquísimos. El Matzo Ball Ramen es la característica sopa japonesa, con una gigante y perfecta bola de Matzo – otra masa de origen judío- , que acompañada de apios y chirivías sorprende y logra una mezcla perfecta.

En la coctelería encontramos el Manischewitz, que es vino judío, con selecciones especiales de sake y shochu, además de una buena lista de vinos y cervezas locales y extranjeras. The Last Herb es un refrescante e intenso brebaje, ideal para el actual calor de Nueva York y para el experimentado paladar etílico chileno, hecho con gin de pepino, cocci americano y genepy de Los Alpes. 

Un rincón de la Gran Manzana para visitar donde orígenes y tradiciones de naciones tan distantes y diferentes viven en armonía.