La Navidad se acerca a pasos agigantados y el terror de recibir invitados en casa se vuelve una constante que hace salir canas, sudor y varias sensaciones que, si no estamos preparados, pueden convertir una noche encantadora en una mala experiencia.

Lo peor, son los invitados que hacen sonar el timbre a eso de las 19:00 hrs. con una sonrisa en la cara, un par de regalos en los brazos y acompañados de la frase “pasamos diez minutos a saludar y nos vamos”. Ese es el instante cuando la dueña de casa está en la ducha y el marido recién sacándose los zapatos después del almuerzo en la oficina. Pero con la misma sonrisa en la cara debemos estar preparados para responder con el amable brindis de buenos deseos y los quince minutos menos de preparación de una de las cenas más importantes del año.

Wp-maria-brut-450

Una gran alternativa es tener en el refrigerador un par de botellas de burbujas frías que hagan parecer al anfitrión como un experto en el tema. Alternativas como Bodega Séptima Maria Codorníu, espumante argentino que por los cerca de $8.000 que vale la botella es un gran salvavidas. Sin embargo, la brecha que existe en términos de calidad entre los espumantes argentinos y chilenos, sigue siendo impresionante, pero de a poco acortamos el camino.

Wp-miguel-torres-brut-450

Miguel Torres Santa Digna Estelado Rose, otro de los conocidos en Chile no solo por lo fresco y frutal de su contenido, sino que por mostrar un compromiso importante con la recuperación de la cepa país del secano costero del sur de la patria. Vale alrededor de $7.500 la botella y, además de agradable, da para entablar conversaciones de experto con los amigos.

Wp-undurruga-brut-royal-450

Un tercero es Undurraga con su Brut Royal, mezcla de Chardonnay y Pinot Noir que por $6.500 permite degustar un aperitivo simple, fresco y grato, además de reconocido por todos como “LA” imagen del renacimiento de los espumosos en Chile a la hora de terrazas y días de calor.

Wp-morande-brut-450

Si prefiere algo más elegante, Morandé Brut Nature es una referente nacional que se acerca mucho al estilo del Viejo Mundo, donde la untuosidad de su paladar obliga a que los amigos sean un poco más cercanos que solo los de paso. Indudablemente por los $16.000 que vale la botella, es casi un obligado para celebrar esta Navidad y Año Nuevo.

Cuatro alternativas que, siempre y cuando las mantenga a menos de siete grados Celsius (eso quiere decir que hay que meterlos en la parte de abajo del refrigerador al menos un día antes de abrirlos), podrán sacarlo de apuros o adornar una mesa donde el pisco sour no es la opción.

Disfrútelos y recuerde que no se puede guardar “lo que quedó para mañana”, la burbuja desaparece rápido, como también toda la gracia que los espumosos son capaces de entregar.

Comentarios

comentarios