Al fin comenzó la primavera. Días de sol, plantas que florecen y coloridos manteles dispuestos en plazas y parques son propios de la temporada.

Resulta que hemos seguido el ejemplo trasandino y no me refiero sólo al tinte rubio. Celebraciones de cumpleaños al aire libre y los renovados picnics se convirtieron en parte del escenario local. Sentarse a compartir sobre delgadas mantas plásticas ya no es mal visto, sino un ejercicio chic donde el menú con huevos duros pasó a segundo plano, gracias a propuestas como la de “La Clementina”.

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Este lugar instalado literalmente en la Plaza Padre Letelier de Pedro de Valdivia Norte, funciona puertas afuera. Sus clientes hacen una fila en la vereda para ordenar y mientras esperan sus platos, reciben un mantel que instalan en cualquier lugar de la plaza.

Además de su original propuesta de comedor, “La Clementina” destaca por la simpleza y dedicación de sus preparaciones. Sándwiches con pan de campo, sopas de verdura, sabrosas quiches del día, ensaladas con pastas al dente, salmón o rost beef y una esmerada pastelería rebosante de manjar casero, son algunas de las ofertas de esta cocina con sabor a relajo.

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Pensado para aquellos que no quieren preparar canastas y en los que tampoco son amigos del plástico, este restaurant de paso funciona de lunes a viernes hasta las 19:00 horas y los sábados hasta las 16:00. El precio promedio por persona es de aproximadamente 5.000 pesos e incluye un almuerzo y un jugo natural.

Como nota al pie cabe señalar que no tengo nada en contra de los huevos duros, pero aceptemos es imprescindible innovar en los menú de picnic para no repetirse el plato.

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