Poco se sabe de su origen. Algunos dicen que es el fiel reflejo de las influencias de la comida japonesa sobre la cocina peruana. Otros, que se trata de una variante del cebiche, con algunas diferencias en su composición. Macerado únicamente con limón y algún picante, debe su nombre a la expresión que usaban los peruanos para definir las delgadas lonjas de pescado que lo componen.

Enigmático, pero apetecido, lo cierto es que el “tiradito” se ha transformado en uno de los elementos más distintivos de las preparaciones del país Inca, cruzando fronteras y asentándose también en tierras chilenas. Ya sea a base de lenguado, mero, pejerrey, corvina, atún o salmón, esta preparación ofrece una enorme variedad de sabores que complace distintos paladares.

En la cebichería La Mar emplazada en Vitacura eligen la trucha, que destaca por ser el pescado azul con la menor cantidad de grasa y los más altos índices de Omega 3. Acompañada de palta y leche de tigre con alcachofa, esta preparación, bautizada como “tiradito andino”, se caracteriza por fusionar lo mejor de dos mundos. “Intentamos mezclar la receta del Perú con ingredientes especiales de Chile, como la palta y la alcachofa. La idea es recrear fórmulas típicas, agregando y reconociendo productos que se dan mayormente acá”, explica Carlos Labrín, cocinero principal del restorán.

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El experto viaja cada año hasta tierra peruana para aprender nuevas técnicas. Durante un par de semanas, se establece en La Mar de Lima y, al mismo tiempo, recorre las principales cunas gastronómicas, así se inspira y vuelve a Chile con la maleta llena de nuevas recetas. Como el “cebiche carretilla con piure”, que es otro que encanta a sus visitantes.

“Si bien el piure es un producto que a muchas personas le da miedo probar, ya que es muy fuerte, nosotros intentamos nivelar los sabores. Tratamos de bajarle el nivel de yodo con jugo de limón, para que quede más suave pero sin perder ese toque intenso que lo caracteriza”, explica Labrín.

Creado por el mismo Gastón Acurio, el más importante promotor de la gastronomía peruana, el restorán sorprende a sus comensales con una decoración moderna y de inspiración náutica, perfecta para deleitar con su famoso tiradito o una variedad de erizos, ostras, congrio y reinetas que transportan la frescura y sazón del Perú.