No son nuevos pero me ha pasado que al hablar de ellos, muchos no los conocen o no se han animado a ir por estar dentro de un hotel.

Con una propuesta particular han logrado cautivar comensales, “no huéspedes” del hotel donde están ubicados, yo soy una de ellas y quiero destacar en este blog atributos de cada uno, Osaka mejor cocina (Hotel W), Majestic mejor ambientación (Hotel Majestic City Center), Arola mejor onda (Hotel The Ritz Carlton) y 2920 Grill mejor carnes (Hotel Intercontinental).

Osaka,  restorán  Nikkei  donde la comida peruana y japonesa es fusionada a la perfección gracias a Ciro Watanabe (Chef), es mi favorito en su categoría y uno de los mejores de Santiago. Ubicado en el cuarto piso del hotel W, se destaca por un ambiente tranquilo, luz tenue y atención impecable.
Su carta es variada en sabor, pasando desde el tradicional ceviche hasta las tradicionales gyozas. Si les gusta lo agridulce el Tiradito Carpassion, láminas de salmón con miel de maracuyá y limón e hilos de camote, es un imperdible y las Inka gyoza, de pato confitado, shiitake y cebolla acaramela de alto impacto. De los fondos el Chanchito Nikkei con Tacu Tacu, es jugoso y sabroso y de los postres (que me gustan todos) recomiendo Dim Sum, triángulos de masa crocante con chocolate y mango junto a una bolita del mejor helado de coco que he probado.

Ir a Majestic (del centro) es una verdadera experiencia, no he ido a India pero cada vez que voy a este lugar me dan ganas de viajar y conocer más a fondo su cultura y cocina. El lugar es pequeño y extremadamente acogedor, con imágenes clásicas en sus muros con elefantes, platos de base doradas y detalles como que al llegar a las mujeres nos ponen un Bindi (elemento decorativo que usan las mujeres en India al centro de la frente).

Los platos son una sorpresa de nuevos sabores, por la utilización de variadas especias en sus preparaciones y con excelentes opciones para vegetarianos. Para empezar los Tandoori Kulcha, pan típico de la india con cebolla y cilantro o los Nan que me encantan… una masa grande y delgada, especial para untar las salsas de los platos (aunque no sea muy fino), los Pakora Paneer, croquetas de quesillo, son de consistencia perfecta. De los fondos recomiendo el Murg Shahi Korma, jugosos trozos de pollo, con salsa de yogurt, nuez moscada y coco rallado, y el Lamb Sunehri, cordero con salsa de almendras y un toque de azafrán, una preparación diferente con mezcla de sabores que se van descubriendo en cada bocado. El tamaño de los platos se ve pequeño, pero créanme,  son suficientes y lo mejor es pedir variadas opciones y compartir.

Por su parte la onda de la terraza del Arola, me ha sorprendido positivamente el último tiempo, sobre todo para ir por unas tapas y ricos tragos. El lugar es agradable con buena música y atención de primera. Eso si, hay que llegar temprano, ya que con el buen clima de estos días se llena rápido. Un imperdible son las lascas de ternera, que vendría siendo un carpaccio de carne con guindillas y pistachos ($6.500), las patatas bravas ($5.500) con un toque picante perfecto y sin exceso de aceite lo que se agradece, y el clásico pan tumaca (con tomate). Para los dulceros el postre de chocolate blanco con helado de frutilla y salsa de maracuyá, es altamente recomendable. (Los platos de fondo no los he probado por lo que no puedo hablar de ellos.)

2920 Grill se especializa en carnes y pescados grillados a la parrilla como dice su nombre y con un formato de presentación bastante interesante, ya que sirven la carne a elección en un plato de fierro caliente, junto a nueve porciones de acompañamiento, entre ellos ensalada y espinacas a la crema.
Lo más destacable es que realmente respetan el punto de cocción que uno pide, y que la calidad de los productos es de primera.
Su decoración es neutra con muros de ladrillos, la atención muy buena y rápida, lo que lo hace ideal para un almuerzo de negocios.

Otros destacables, es el Twenty one Bar (Hotel San Cristóbal Tower) con la mejor vista de Santiago y tragos de primera.

No puedo dejar pasar, el Tagarí (Hotel Enjoy Santiago) con unos huevos pochados de entrada maravillosos y breves clases de cocina para los que se animan mientras se esperan los platos.

¿Y ustedes ya han visitado alguno de estos recomendados?

 

 

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