Esta temporada las mejores opciones son el verde, el blanco y los azules más claros, y no me refiero a la ropa que deben usar, sino más bien a la pasarela de colores que nos ofrece el mundo del té. Las altas temperaturas de este cálido verano no son excusa para dejar de tomarlo, lo único que tenemos que hacer es escoger el tipo y la preparación correcta que permita refrescarnos.

En Chile tenemos la costumbre de relacionar el consumo de bebidas calientes directamente con los meses más fríos, y no vemos en ellas lo refrescante que pueden llegar a ser durante una calurosa tarde de verano.

La medicina tradicional china relaciona al té con el yin y el yang, y reconoce que los distintos tipos pueden ser:

Yin: aquellos con nula o baja oxidación como el verde, blanco y algunos oolongs. Estos tipos de té son considerados fríos, es decir al beberlos enfriamos nuestro organismo y nos refrescan.

Yang: aquellos con una alta oxidación como otros tipos de oolongs, negros e incluso los rojos considerados calientes, que al consumirlos nos confortan y abrigan nuestro espíritu.

Esto de cierta forma explica el por qué los líderes en consumo de té a nivel mundial son los países árabes, que pese a sus altas temperaturas promedio durante todo el año, utilizan diversas variedades de té verde para refrescarse. En los países del medio oriente el consumo de té de forma caliente se considera incluso más refrescante que el consumo de té frío, ya que mientras la temperatura del líquido se encuentre más cercana a la temperatura del cuerpo, el cambio de temperatura que se provoca es menor.

Wp-tE-450-2

Hasta hace no mucho tiempo en Chile el consumo de tipos de té como el verde, blanco o oolongs prácticamente no existía,  no era posible encontrar en el mercado esas variedades, debido a nuestra arraigada tradición heredada de los ingleses de consumir té negro, pero hoy en día esa oferta está creciendo, esta diversidad que está llegando se vuelve ideal para que comencemos a disfrutar de nuestro té durante todo el año.

El consumo de té helado por otra parte tiene gran impacto en Occidente, países como Estados Unidos consumen más té frío que caliente, y ya que dicen por ahí que el negro siempre está de moda y sé que hay algunos que no cambiarían su taza de Ceylán por nada, es que existen formas de preparar tu té favorito pero frío.

Para esto podemos ocupar dos técnicas dependiendo del tipo de té, para aquellos tés que clasificamos como yin es ideal infusionarlos en frío, simplemente pongan el té en agua fría, déjenlo en el refrigerador durante toda la noche y a la mañana siguiente tan sólo retiren las hebras.

Wp-Te-450-2

Por otro lado, para la preparación de los tés yang es mucho más recomendable infusionarlos de la manera tradicional, eso sí, aplicando el doble de la cantidad de té necesaria, al cabo de algunos minutos obtendrán una infusión muy concentrada a la cual deberán aplicar mucho hielo para enfriarla rápidamente, el hielo hará que el té se diluya y finalmente quede tal como nos gusta.

Cuando ya está listo y si queremos hacerlo aún más refrescante, podemos agregarle unas rodajas de limón o naranja o incluso unas hojas de menta, ese será el detalle perfecto para sentarnos en la terraza después de un día agotador.

Comentarios

comentarios