A lo largo de la historia han sido muchos los genios y estrategas que comenzaron sus mañanas con tazas humeantes de café en mano para despertar la creatividad o la astucia.

No es difícil pero sí apasionante viajar en el tiempo e imaginar a Goya, Beethoven, Bach, Maria Callas o Agatha Christie degustando tazas de café en sus refugios personales antes de salir a escena, o para alargar las noches presos de inspiración o ráfagas de ideas imparables.

Se dice que Voltaire consumía decenas de tazas por día y que Beethoven llegó a contar la cantidad ideal de granos de café por taza. El propio Napoleón Bonaparte era fanático de las propiedades del café para mantener su mente encendida.

El tiempo pasó y los hábitos fueron cambiando, pero el café sigue ocupando el centro como la bebida preferida en la mañana, para comenzar el día y ponernos en sintonía con las exigencias a las que nos enfrentamos en la actualidad.

En este rincón del mapa y en el siglo XXI, los chilenos también consumimos café por las mañanas y, cada vez más elegimos un café de inigualable calidad, que cautive nuestro paladar y despierte nuestros sentidos. Vale recordar que, además de la cafeína, la famosa bebida contiene una serie de antioxidantes naturales y aceites esenciales que aportan aroma y sabor.

Nespresso, siempre a la vanguardia en experiencias de café, propone una gama de Grands Crus lungos especialmente desarrollados para ser disfrutados en una taza grande y por lo tanto perfectos para las mañanas. Pueden degustarse en el hogar, en la oficina o en el camino hacia una reunión de trabajo.

Entre ellos, el reciente lanzamiento Envivo Lungo, se presenta como una nueva opción de sabor intenso y suntuoso que nos trae aromas que evocan maderas aromáticas y pan de jengibre. Es un café de tueste oscuro, mezcla de una exclusiva robusta de México, combinada con un distintivo arábica de la India. Este Grand Cru ideal para comenzar el día con una taza larga abrirá la puerta a las ideas innovadoras, grandes inspiraciones y mundos sorprendentes.