Cada año se lleva acabo en Estados Unidos una de las reuniones más importantes del mundo del té, la World Tea Expo, una feria que reúne a los principales exponentes mundiales de la industria. Cientos de personas de varios países se agrupan para compartir conocimientos y experiencias, analizar tendencias y probar tés de distintas regiones sin parar. Aquí les cuento lo que está ocurriendo en este momento en Long Beach, California.

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En la actualidad, este evento social es considerado uno de los más importante del mundo del té. Durante la feria mundial llegan productores de remotas regiones de China, India, Nepal y África, a mostrar sus cosechas más recientes y lucirse ante el grupo de expertos que llega de todo el mundo. Los proveedores de accesorios también hacen sus presentaciones, revelando las últimas innovaciones en lo que respecta a la preparación y servicio de té.

Otra parte importantísima de esta feria es la educación, por lo mismo es el destino ideal de aquellos que quieran comenzar un negocio en esta fascinante y sabrosa industria. Imaginen lo que es degustar 60 tés distintos en un solo día, de distintos tipos y regiones, y que cada uno sea presentado por los mayores exponentes de sus países, personajes que probablemente no les suenen tan familiares, pero que son sin duda los rockstars del mundo del té como Jane Pettigrew de Inglaterra, Thomas Shu de Taiwán, Devan Shah de India y el mismísimo Michael Harney, 2da generación de la familia fundadora de Harney & Sons entre otros.

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El viernes pasado se realizó lo que es considerado como los “Oscars” de la industria del té, a bordo del Queen Mary, uno de los barcos más grandes y lujosos del mundo donde se efectuó una cena –que exige esmoquin y humita negra–, en la cual se presentó una lista de nominados a distintas categorías, dentro de las cuales se cuentan premios a: la innovación, el mejor libro de té, el mejor menú de salón de té, el personaje que representa mejor el espíritu de la industria, entre otros. Con mucho orgullo les cuento que este año dentro de esta lista de nominados se encontraban los chilenos de Tea Art, quienes con su revolucionario filtro de papel, basado en el origami japonés, han logrado solucionar uno de los grandes problemas a la hora de infusionar el té para llevar.

La energía, el espíritu y el sentimiento que se vive en esta feria es único, todo un mundo unido por una pasión común, el té. Sorbo a sorbo he ido creando lazos de amistad con nuevas personas, me he reencontrado con maestros y he tenido la suerte de estrechar la mano y compartir una tetera de té con algunos de los personajes más celebrados de la industria.

En Chile es un hecho que somos grandes consumidores de té, el té forma parte de nuestra cultura y tradición, incluso aunque no consumamos la mejor calidad del mundo, el cariño por esta bebida está presente en el corazón de cada uno de los chilenos. Con sorpresa miran los estadounidenses, europeos y asiáticos cuando les cuento que en Chile nuestra bebida caliente favorita no es ni el mate, ni la hoja de coca, ni el café, sino el té.

Estando considerados dentro de los grandes consumidores a nivel mundial y haciéndoselo saber al resto del mundo, es cuestión de tiempo para que lleguen a Chile a golpear las puertas reconocidas marcas internacionales. Ya es hora de que la oferta aumente, nuestras opciones sean muchas más y de que afinemos el paladar y empecemos a exigir mejor calidad. Todos estos pensamientos después de varios días en uno de los eventos más relevantes de la industria del té. Si quieren saber más de esta convención no se pierdan los twits en @TeaSommelierScl.

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