Disputas en torno a los colores siempre han existido, desde el comienzo de los tiempos y desde que el hombre tiene uso de razón. Rubias versus morenas, versus colorinas, el debate podría seguir durante todo el día, la noche o incluso el fin de semana. Lo cierto es que sobre gustos no hay nada escrito y cada uno tiene su tipo de cerveza favorita.

Locales o extranjeras: belgas, alemanas e incluso norteamericanas. Hoy el mercado de la cerveza ofrece variedades para los paladares más exigentes e incluso los bolsillos más apretados. Desde hace unos años la tendencia ha demostrado que cada vez exigimos más. Que los chilenos queremos explorar y opinar sobre nuevas etiquetas, platos y sabores en general, queremos opinar sobre todo: sobre lo conocido y lo desconocido.

Eso fue lo que me pasó. Hasta hace unos meses, miraba la categoría de cervezas cero o sin alcohol con recelo. De hecho eran un verdadero enigma para mi. Sin embargo decidí olvidar todo tipo de estigmas para darles una oportunidad. El resultado fue sorprendentemente grato.

Generalmente esta categoría lidia con la idea del aburrimiento. Existen pocas marcas en el mercado y falta de variedad tiende a la monotonía. Como era de esperarse, durante mi experimento saludé a las dos locales de siempre. Despedí a la de grandes logos y apodo simple pero la sureña de nombre rimbombante y tipografía pequeña se quedó a una nueva celebración. Fue entonces, en esta segunda oportunidad, cuando entró una invitada hasta entonces desconocida al imaginario cervecero.

Wp-Cerveza-450Alemana de origen, Clausthaler era su nombre y rubio su color. Al presentarla me dijeron que era una experta mundial en la producción de cervezas sin alcohol y tenían razón. En vez de la típica y densa capa de espuma, me encontré con un manto estable y suavemente dulce. Bajo ella, un producto muy aromático y muy fresco de tono pajizo.

Aunque sólo probé su versión clásica, la alemana Clausthaler dejó de ser una algo desconocido. La que aún falta, es conocer su alternativa con limón, la cual además es baja en calorías. Claramente ya se quien será mi invitada estelar este 18 de septiembre.

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