Catadoras01Denise Langevin catadora de aceite de oliva:

Participa en un panel de cata organizado por la Universidad de Chile y es jurado desde hace tres años de la Sial (Salon international de l’ agroalimentaire) de Canadá. Este año ha estado  en el comité evaluador del L.A International Competition, Obiveja Portugal, Sial Canadá y TerraOlivo Jerusalén, además de  ferias gourmet y de alimentación en Alemania, Estados Unidos y Francia.

Vivian Mosnaim, sommelier:

Con  33 años  esta sommelier de la Viña Tabalí fue una de las primeras chilenas en especializarse en la cata de vino, pisco y otros destilados. Estudió Hotelería y luego se perfeccionó en esta materia y hoy cuenta con 13 años de experiencia. Catadoras02Si bien reconoce que en un comienzo fue difícil y a veces frustrante porque no podía distinguir los sabores y olores de cada producto, hoy catar le resulta algo absolutamente natural, tanto para su especialidad como para todo lo demás. “Una vez que aprendes, no hay manera de volver atrás: todo pasa por el paladar, sientes los olores, las texturas y analizas todas las sensaciones que te provoca lo que estás catando”.

Radicada en Ovalle, uno de sus mayores logros fue llevar al pisco Waqar a ganar el premio de mejor pisco del mundo en el San Francisco World Spirit Competition 2012.
“Las mujeres somos muy valoradas en el rubro. No existe esa cosa machista y, además, dicen que tenemos mejores capacidades para catar”, asegura.
En cada cata, no mide si un vino o pisco es bueno o malo, sino sus características. “Si su resultado final es correcto o incorrecto”.

Evelyn Duarte catadora de chocolate:

Relacionadora pública de profesión, siempre tuvo cercanía y amor por la cocina, en especial por la repostería, gusto que la llevó a dejar su trabajo en ventas para formar su propia tienda Puro Chocolate. Fue en esta aventura donde se dio cuenta de que tenía mucho por aprender.  Así se convirtió en catadora y experta en la materia. Entre las propiedades y curiosidades adquiridas, reconoce que “hay varios mitos en torno al chocolate. Catadoras03El más común es que comerlo engorda, lo que es muy relativo. Por ejemplo, una barra de 40 gramos, cuyo porcentaje de cacao sea mayor a 65 por ciento es sumamente sano, ya que contienen flavonoides, que previenen los ataques cardiacos, es un antidepresivo natural y de hecho lo recomiendan en dietas”. Son justamente esos chocolates los que tienen un mayor precio.

“Un buen producto impregna el paladar y para percibirlo se deben usar los cinco sentidos: la vista para apreciar su brillo y buen templado. El tacto, para la sedocidad. El oído, en el caso de la tableta siempre debe hacer un buen ‘crac’. El olfato es el más importante, ya que se tienen que reconocer todos los aromas que trae. Además, el gusto tiene que revelar los sabores:
a tierra, frutos secos, frutos rojos…”.