“El café es un bálsamo para el corazón y el espíritu”, dijo una vez el reconocido compositor de ópera italiano Giuseppe Verdi, representando con sus palabras a un país entero. A pesar de que la planta se cultiva principalmente en climas tropicales, los italianos destacan por ser bebedores exigentes que potencian su sabor con recetas que transmiten por generaciones.

Quisquillosos, pero perfeccionistas, consumen este brebaje con elegancia, como si se tratara de su bebida nacional. Esta fusión de aromas y sabores intensos llegó hasta el Patio Bellavista de la mano de Promemoria, una cafetería premium dentro del espacio de gastronomía y música en vivo, Backsge Viby Space, que promete transportar hasta la tierra mediterránea. Con pequeñas tazas que caen desde la barra a modo de decoración y baristas expertos en la preparación de té y café, Promemoria le hace culto a su nombre, que en italiano significa ‘un abrazo atrapado en una taza’. Aquí, preparar una infusión es mucho más que una acción cotidiana, más bien es un arte, un ritual de conversación y calidez.

5I3A0481

“Nuestro sello es el cariño, la pasión y el detalle. Los americanos son genios en empaquetar todo y el chileno lo compra. Pero hoy en día, mucha gente viaja y adquiere gustos nuevos. El café gourmet italiano está en alza, tiene un buen desarrollo y nosotros somos pioneros”, explica Alberto Agostini, creador de este espacio que intenta rescatar el concepto histórico de las cafeterías. La carta ofrece combinaciones con crema de avellanas, sirope de chocolate, expresos y ristrettos, además de cócteles con té, que incluyen vodka, bourbon, menta y amareto.

Para complementar, un toque de dulzura es el ingrediente mágico que mantiene en equilibrio los paladares. Una de sus especialidades es el pastel de nata, bautizado como Brigadiño. Se trata de la popular tartaleta portuguesa que se compone de una corteza exterior de hojaldre rellena con yema de huevo, leche y azúcar. “Nos destacamos por crear nuestra propia pastelería, no compramos nada preparado. La cultura del café es nueva en Chile, pero estoy seguro de que llegó para quedarse”, concluye Agostini.