Un descorche, solo eso bastó para dar inicio a la participación de Catad’Or Wine Experience en la segunda edición de Caras a la Carta. Una de las competencias de vinos más importantes de Latinoamérica inauguró un nuevo concepto de espacios temáticos de degustación. Junto a tres espacios en los pasillos de Casacostanera los asistentes al evento jugaron a ser sommeliers por un día. Cada stand era atendido por expertos quienes dirigían y aconsejaban cuál producto podría ser el mejor compañero para cada ocasión.

El primero de ellos fue el Espacio Rosé y la Moda, la carta triunfadora que enamoró a primera vista a todos los asistentes con su suave color. Elaborado con trabajo meticuloso, por lo general goza de menos taninos que su hermano tinto, por lo que llega incluso a acercarse al dulzor del vino blanco. Desde los frutos de Apaltagua hasta los de Cono Sur, ya advierten que en el futuro es el producto que se volverá tendencia.

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El recorrido seguía por Espacio Catad’Or Wine Experience, vinos premiados un lugar donde se reunían las mejores muestras de la viticultura nacional. Los ganadores del Concurso Catad’Or estuvieron a disposición de los curiosos quienes llenaban de preguntas a los expositores, intentando descifrar los secretos de cada botella.

Mientras que en Espacio Catad’Or Mixology Pisco Bar se exploraba con otra de las facetas del fruto nacional. Entre las producciones de Bauzá y El Gobernador de la Viña Miguel Torres, sorprendieron a todos con su versatilidad cuando Felipe Rojas y Pascual Ibáñez demostraban que el destilado de uva puede llegar a ser un buen compañero de los chocolates, mezcla ideal para después de la cena.

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Las clases llegaron de la mano de Francisco Godoy del Valle de Casablanca, quien dio una charla con los principales tips para poder parecer un profesional en cada reunión familiar. El cómo sentir el aroma de la copa y ver su cuerpo, cada detalle que era emulado por los asistentes tal como si fuese una cátedra universitaria.

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Un tour por Casacostanera que recordaba a las catas entre barricas, donde la novedad y la calidad se encontraban en cada sorbo. Una experiencia única que seguramente se repetirá.