Cuando leí la invitación a Carola la Cacerola inmediatamente empecé a salivar como el perro de Paulov y me sentí afortunada de estar dentro de los participantes de este malón comestible con reconocidos personajes del mundo gastronómico.

Durante dos semanas estuve ansiosa porque llegara este día, al igual que un niña cuando va a su primera fiesta.

El formato del evento consistía en que cada uno debía llevar una “cacerola” para compartir con el resto… si aun no me envidian… prepárense.

Sábado 25 de agosto, me levanté temprano y partí en busca de mi aporte para el postre, que admito, lo compre, pero ¿Qué podía hacer si la competencia era extrema?
Llegue a eso de las 14:30 con un impresionante sol que iluminaba la terraza. Las copas ya se iban llenando y las ollas humeando, una mezcla de olores, sabores y colores me esperaban.

Ostras frescas sobre una cama de hielo, un salmón ahumado que ya había sido atacado, una “porchetta a la toscana” (carne de cerdo que nadaba en su jugo) preparada por Carlos, chef de la cocina clandestina del Arrayán, que estaba para rechuparse los dedos y unos Tamales que llevó Gino, firmes y sabrosos eran el abre apetito de la jornada.

Inmediatamente me puse a tono llenando mi copa con un malbec aportado por El Cavista, y comencé a ser inmensamente feliz, no solo por los impresionantes platos que iban saliendo para ser degustados si no que también por la buena onda que se sentía en el ambiente, esa generosidad de querer compartir experiencias, recetas y datos relacionados a eso que nos unía, la comida.

Vamos comiendo y vamos tomando, empezaron a salir los fondos y yo no soltaba mi tenedor por nada del mundo, perderlo era perder la vida misma. Estofado de carne con un toque de boeuf bourguignon por JM Tagle, chef de Wain, que se deshacía con solo mirarlo.

Ciro, chef del Osaka, y Romina compartieron con nosotros una Ocopa, plato típico peruano, originario de la ciudad de Arequipa, que consiste en una salsa a base de huacatay y ají de mirasol servido sobre papas hervidas y decorado con huevo duro, un plato muy fresco, lo más light del día. Voy a conseguirme la receta!
También de Perú, Olluquito con charqui, tubérculo que crece en la zona altiplánica de Perú, nunca lo había probado y la verdad era muy bueno.
La comida chilena no podía quedar atrás, un Pulmay (curanto en olla) por Álvaro Portugal y unas lentejas maravillosas cocinadas por Consuelo, de Emporio Creativo, esa misma mañana con una pequeña variación de la receta original, que me hizo repetirme sin culpa alguna (pueden encontrarla en la última revista UVA)
Desde el Ky nos deleitamos con un plato Thai, Curry massaman de carne y papas, con un toque especiado y picante que alegraba el alma. Lo recomiendo 100% si van al restaurante en el barrio Bellavista.

Cuando pensé que lo había probado todo, pasó frente a mi una bandeja con Pantumaca (pan con tomate) catalán achilenizado, lo que me parece justo con tantos españoles que han decidido venir a vivir a nuestro país, con un poco de pasta de ají cacho de cabra y encima unas Txistorras (embutido tipo longaniza delgada de origen vasco) salteadas en aceite de oliva.

El contenido que viene a continuación no es apto para diabéticos, no escatimamos en azúcar, ni en manjar, ni en merengue, ni en dulzura. La Tere, se puso con unos helados del Emporio de la Rosa, que como siempre son difíciles de superar, dulce de leche, castaña y mi favorito, miel de ulmo.
José, Chef de El Toro, nos deleitó con un suspiro limeño impactante y alguien que no pude identificar nos hizo volver a chuparnos los dedos con una torta de hojarasca artesanal de La Pasta Divina, elaborada con 3 tarros de leche condensada… ($12.900)
Por mi parte, un prometido postre de 3 leches de la Laura R que no falla, unos merengones rellenos de manjar, chocolate y pastelera de La Signoria ($1.200) y unos Sfoglie (masa de palmera rellena) del mismo lugar ($900)
Para bajar la comida seguimos probando blancos, rosés, tintos y otros que llenaban nuestras copas una y otra vez. Así, comenzó a subir la música, las voces y se prendió un cálido fuego que nos acompañó hasta eso de las nueve de la noche, por supuesto terminando con unos tapaditos de jamón queso y chacareros, que llevó la Anita de Las Palmas.

Definitivamente ha sido uno de los días más felices de mi vida como una comilona. Rica comida, nuevos amigos y un recuerdo difícil de superar.

Quiero compartirle los datos de algunos de ellos por si se animan a experimentar:

✓Juan Manuel Tagle, Chef y Catering:   jm@cocinatagle.cl
✓Carlos Hochstetter, comida clandestina en el Arrayán: cocina.italiana@hotmail.com
✓Emporio Creativo, productora y editorial gastronómica: http://www.emporiocreativo.cl/
✓Vinos en: http://www.elcavista.com/
✓La Pasta Divina: www.lapasta.cl
✓Romina Traverso, catering de comida peruana criolla: rominatraverso@hotmail.com

 

 

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