Mis aventuras exóticas
Viajes
Mística, magia y adrenalina buscaban estos personajes cuando planearon sus vacaciones soñadas. Nada de resorts ni paquetes turísticos, lo que querían eran emociones fuertes. Y vaya que lo consiguieron…
Claudia Conserva
Marruecos soñado
Con su marido Pollo Valdivia siempre escogían un lugar exótico para ir de vacaciones. Y en 1999 fue el turno de Marruecos. La conductora de Pollo en Conserva alucinó. “Su gente, olores, música, costumbres, alfombras, paseos a caballo, la comida, el tahine, el té de la menta, las especias… Y para mí, que adoro las artesanías, ir a las medinas —ciudades amuralladas donde venden de todo—, fue un sueño”. Eso sí —dice— lo más impresionante: el desierto del Sahara, “esas dunas doradas que parecen infinitas, ¡son increíbles!”. En casi dos semanas recorrieron todo. “Arrendamos un jeep y nos entregamos a la aventura, conocimos a muchas personas y nos involucramos con ellas. Ibamos a sus casas, negocios, fue muy interesante, de hecho, el Pollo regresó años después para visitarlos”. Claudia recuerda la vez que se perdieron en pleno desierto. “Subimos un guía al auto para que nos llevara a una hostal, y al final nos llevó a otra parte. Me quemé tanto porque nos engañó, que seguimos nosotros buscando las cabañas. Pero no hay ninguna señal, referencia, ¡nada!, ¡y nos perdimos! Estuvimos como dos horas dando vueltas sin saber qué hacer. Nuestro miedo era que anocheciera”.
Marruecos la cautivó a tal punto que se compró el traje típico, algunos instrumentos y aliños. Pretende volver cuando sus hijos Renato y Matilda sean más grandes.
Antonio Vodanovic
Navegando el Adriático
Hace quince años decidió partir a Isla de Brac (Croacia), específicamente al pueblo de Supetar, para conocer parte de su familia y las tierras de su padre. Y según Antonio Vodanovic, a pesar de la guerra en los Balcanes, los bombardeos y de la división de Yugoslavia, se trata del lugar “más lindo del mundo, donde resaltan casitas y construcciones de piedra. La bordea el Mar Adriático, sus aguas son cálidas y la temperatura ideal”. Ya ha ido cuatro veces —Carolina, su hija mayor y nietos vivieron seis años en Croacia—, y no descarta regresar. Allá el otrora animador de Viña se relaja al máximo: además de estar con su gente, navega en velero y recorre a bordo de un ferry las ciudades aledañas: Zagreb, Split y Dubrovnik. “También voy seguido a Bol, que es una punta de tierra que termina en el agua. El viento pega distinto de un lado a otro, por lo que se formaron dos playas: una normal, y la otra, nudista”.
Javiera Contador
Camboya y el templo Angkor Wat
En febrero de 2008 partió a China. “Me moría por conocer la famosa muralla”. La conductora del matinal Mucho gusto de Mega nunca había viajado sola y se preparó. “Primero, me compré la Lonely Planet (guía turística universal). Segundo, revisé todo lo posible por internet… Y por busquilla entré a los países limítrofes y descubrí Camboya y el Angkor Wat, uno de los tesoros arqueológicos más importantes y el mayor complejo religioso del mundo. Vi las fotos y decidí visitarlo”. Apenas llegó a Oriente, Javiera se escapó a Camboya, a Siam Riep. “Viajé de noche para ver el amanecer en el templo, ¡una maravilla! Recorrí la ciudad en moto con chofer, y me entregué a los exquisitos —¡y muy baratos!— masajes y sesiones de reflexología de las talentosas manos camboyanas… También fui al mercado a vitrinear antigüedades, deidades, objetos de plata y seda… Es una ciudad de 200 kilómetros cuadrados, con muchos templos que subsisten desde principios del siglo VI. Como están en medio de una zona verde, los árboles crecieron adentro, conformando un espectáculo precioso… ¡Lo único que quiero es volver!”.
Atilio Andreoli
Con el alma en Manarola
Manarola es un pueblo pequeño, con tan sólo 450 habitantes, ubicado entre Génova y La Spezia, Italia. Hasta allá llegó el diseñador Atilio Andreoli hace 23 años, para conocer a la familia de su madre y abuelo. El encuentro con tíos y primos fue tan potente, y el lugar tan enigmático que, desde entonces, pasa allí sus vacaciones. “Es un cerro empinado con un puñado de casas de piedras que se descuelgan sobre el Mediterráneo. No hay vehículos motorizados (la gente se mueve caminando o en bote) ni construcciones elevadas, ¡puro horizonte! Puedes llegar por arriba en auto, y descender a pie, o por la costa en tren”. Los días que pasa allá, siempre en febrero y agosto, se le hacen pocos. “En verano me baño desde la mañana a la noche, como las delicias del mundo: ensalada de pulpo y porotos, estoy con mi familia y vamos a todas las fiestas del pueblo: de la Cruz Roja, de la galería de arte, de la iglesia… En Manarola encontré mi esencia y mis raíces en los olores, las construcciones. Se me paran los pelos de alegría, emoción que sigo experimentando hasta hoy”. Cuando va en invierno (febrero para nosotros), como es muy frío, aprovecha de meditar. Su sueño es vivir allá, pero sus compromisos laborales se lo impiden. “El día que jubile agarro mis cosas, ¡y me voy!”.
Jorge Tarud
Emiratos Arabes: un pequeño NY
Vivió diez años en Emiratos Arabes, donde junto a su mujer tenía una tienda de decoración. Años después, en el gobierno de Aylwin, Jorge Tarud partió como embajador por tres años, y hace dos regresó a visitar a su hijo —actual embajador— y pasar unos días de vacaciones. “No reconocí la ciudad. La modernidad se instaló, con edificios ultramodernos, hoteles cinco estrellas, casas nuevas, un pequeño NY”. En esta vuelta, el reelecto diputado PPD por Linares salió a reconocer sus calles, comer shawarma (sándwich de pan pita con cordero y cebolla), se paseó por los 25 malls de la ciudad y fue a la playa para paliar los casi 49 grados que se alcanzan en verano. “Viví en total trece años en la península, gran parte de mi vida transcurrió en Emiratos, mis dos hijos nacieron allá, tengo muchos sentimientos y lazos creados”. En febrero partirá de nuevo. Planea visitar a amigos ministros en sus respectivos Majlis (salones de reunión contiguas a sus casas), tomar café con cardamomo e ir a los souk: mercados de oro, ropa, alfombras y tecnología “donde todo se negocia. Es parte de la compra y venta”.

