Estilo de vida

En boca de pocos

10 botellas chilenas top one

Por: CARAS

Por Marta Castillo Fotos Diego Bernales. Asistente Camilo Meliús. Producción Pía Jarpa
vino

Cuando en 2004 reconocidos periodistas, sommeliers y expertos asistían a la famosa Cata de Berlín en la que competían exponentes de Francia e Italia, nadie esperaba que tres botellas chilenas estuvieran entre las mejores cinco. Menos que Viñedo Chadwick 2000 y Seña 2001 ganaran el primer y segundo lugar, superando a los famosos Chateau Lafite, Chateau Margaux, Chateau Latour y a vinos italianos como los Tignanelo, Sassicaia, Solaia y Guado al Tasso.

Eduardo Chadwick es uno de los impulsores de estas hazañas internacionales. Pero antes, nombres como Miguel Torres o Domecq de España; Margaux y Lafite Rotschild de Francia reconocieron la calidad de las cepas chilenas y decidieron producir vino de exportación. Luego se sumaron otros como el conde Marone Cinzano y el barón Eric de Rothschild.

Hoy, brokers internacionales transan nuestros vinos en los mejores mercados del mundo. Esta es una selección de diez imperdibles.

tatayTatay de Cristóbal 2007
Viña Von Siebenthal

Probarlo es un privilegio. Junto al Carmín de Peumo, de Viña Concha y Toro y al viñedo Chadwick 2006, son los únicos que han logrado 97 puntos de 100 en la revista The Wine Advocate, de Robert Parker, máxima autoridad mundial en calificación de vinos. Así, Tatay se hizo fama afuera antes de ser lanzado en Chile.

Se produjeron menos de 1.500 botellas. Mauro von Siebenthal, dueño y mentor de la bodega desde 1998, lo califica como “un vino muy elegante que sale de un terruño excepcional en el valle de Aconcagua. La calidad la entrega el suelo arcilloso y un proceso de vinificación muy riguroso que selecciona minuciosamente el mejor mosto. Después viene un largo periodo de maceración en el que las uvas son confiadas a un lento proceso de fermentación. Cuando el vino ha descansado suficiente en las barricas, se embotella y es taponado con los mejores corchos portugueses”. El resultado es un tinto de gran sedosidad, largo, profundo, sin excesos de alcohol, de capas que se van abriendo en el paladar. Por eso los mejores restoranes de Santiago se pelean las pocas botellas disponibles.

Cepaje: 90% Carménère y 10% Petit Verdot.
Producción: 1.492 botellas de 750 cc.
Precio: $ 130.000.

borboroBorobo
Viña Casa Lapostolle

Su nombre es la sigla de Bordeaux, Ródano y Borgoña. Según Patricio Tapia, experto catador y analista de vinos chileno, lo más llamativo de esta botella es la mezcla de Pinot Noir, Carménère, Syrah, Merlot y Cabernet Sauvignon. Borobo es creación de la familia Marnier-Lapostolle, una de las más reconocidas del mundo vitivinícola francés (el abuelo, Alexandre, creó nada menos que el Grand-Marnier). Ellos no se sorprenden de sus buenos resultados. Aseguran que el clima y el suelo chileno son ideales para este arte. “El maicillo, una gravilla muy fina que caracteriza a esta tierra, mantiene la humedad necesaria para una gestación lenta y una perfecta madurez, gracias a las corrientes subterráneas. En este microclima las uvas son pequeñas pero muy concentradas en sabor. Además, Chile cuenta con la ventaja de ser el único lugar en el mundo donde las uvas todavía crecen en las vides originales Vitis Vinífera, nunca injertadas”. Estas cepas fueron traídas de Francia antes que la terrible phyloxera atacara en Europa y terminara con ellas.

Cepaje:
26% Pinot Noir de Viñedo Atalayas en Casablanca, 26% Syrah de Viñedo Las Kuras en Cachapoal, 20% Carménère, 16% Merlot, 10% Cabernet Sauvignon y 2% Petit Verdot de Viñedo Apalta en Colchagua.
Precio: $ 100.000.

almavivaAlmaviva 2007
Viña Concha y Toro

Este vino pionero nació de la alianza entre la baronesa Philippine de Rothschild, propietaria del famoso Châteaux Mouton-Rothschild de Bordeaux —hace doce años— con las familias Guilisasti y Larraín, dueñas de Viña Concha y Toro. Los chilenos aportaron capacidad de producción y los Rothschild un sitial de honor entre los productores de vinos más finos. Una posición que mantienen desde sus viñas en Francia, como lo refleja la etiqueta de la nueva cosecha del Château Mouton Rothschild, adornada con una acuarela pintada por el príncipe Carlos de Inglaterra.

En Chile es el único creado bajo el concepto de château: un viñedo, una bodega y un equipo humano dedicado exclusivamente a un solo vino. También el único que pertenece al exclusivo mercado de Bordeaux, donde se concentran los más prestigiosos del mundo. Es más: fue el primer producto no francés que comercializaron los reconocidos négociants de Bordeaux, que siguen apostando fuerte por este caldo que tiene la gracia de mezclar tres cepas: Cabernet Sauvignon, Carménère y Cabernet Franc.

Robert Parker le dio entre 91 y 95 puntos de cien. “El vino es mimado como uno fino de Bordeaux, pasando 16 a 18 meses envejeciendo en barriles nuevos de roble francés antes del embotellado”, destacó.

Cepaje: 64% Cabernet Sauvignon, 28% Carménère, 7% Cabernet Franc y 1% Merlot.
Producción: 12.500 cajas de 9 litros.
Precio: $ 85.000.

señaSeña
Viña Errázuriz

Su característica esencial es haber nacido bajo el sello de la agricultura biodinámica. Un símbolo de la visión de las familias Mondavi y Chadwick, y el sueño compartido de materializar el potencial de Chile como país vitivinícola a través de la elaboración de un gran vino de reconocimiento mundial.

Las uvas son cosechadas a mano, entre mediados de marzo y fines de abril. Apenas las reciben en la bodega, son sometidas a una cuidadosa selección grano a grano. Los lotes se muelen suavemente y se fermentan entre 26 y 28 grados Celsius. La maceración total se prolonga hasta por 35 días a una temperatura de 18 grados Celsius. Luego, el vino es envejecido en barricas nuevas de roble francés, de tostado medio.

Cepaje: 55% Cabernet Sauvignon, 16% Merlot, 13% Petit Verdot, 10% Carménère, 6% Cabernet Franc.
Producción: 2.700 cajas.
Precio: $ 75.000.

chadwickViñedo Chadwick 2006
Viña Errázuriz

Es tan selecto que sólo se elaboran mil cajas, todas provenientes de 15 hectáreas del Alto Maipo. Obtuvo el mejor puntaje ganado por un Cabernet Sauvignon chileno en la revista The Wine Advocate. Robert Parker, ‘la nariz del millón de dólares’ le otorgó 97 puntos a su cosecha 2006, la octava desde su partida en 1999.

Además, en el año 2004 consiguió el primer lugar en la Cata de Berlín, imponiéndose sobre clásicos franceses e italianos.
Un tinto ultrapremium que honra la memoria de don Alfonso Chadwick Errázuriz y que demuestra la experiencia de esta viña en la producción de mostos de alta calidad. La clave para lograrlo son rendimientos muy bajos (de 4 a 6 toneladas por hectárea), unidos a una cosecha tardía para alcanzar una alta madurez de los taninos.

Cepaje:100% Cabernet Sauvignon.
Producción: 600 cajas.
Precio: $ 110.000.

goldCarmen Gold Reserve
Viña Carmen

En 1993 Viña Carmen lanzó al mercado su vino ícono, elaborado con las mejores uvas Cabernet Sauvignon plantadas en 1957. Este proviene de un único viñedo ubicado en el prestigioso valle del Maipo.

Es un vino premium que busca expresar la tipicidad propia de la variedad y del terroir del Maipo, combinando leves notas tostadas gracias al envejecimiento, durante 16 meses, en barricas nuevas de roble francés. ‘‘Es estructurado, redondo y potente, se elabora sólo en años de vendimias extraordinarias”, señala Stefano Gandolini, enólogo de la viña.

Los resultados y los puntajes a la hora de competir han sido altos: 90 de 100 el Premium Gold Reserve 2004, Wine Maker’s Reserve Red 2003, Wine Maker’s Reserve Chardonnay 2006 y 91 puntos para Carmen Wine Maker’s Reserve Syrah 2005. Los premios no van solos: Viña Carmen tiene el crédito de ser la primera en Chile en elaborar vinos con uvas orgánicas: Carmen Nativa.

Cepaje: 100% Cabernet Sauvignon.
Producción: 555 cajas.
Precio: $ 45.000.

montesMontes Alpha M 2006
Viña Montes

Su exclusividad es clara: sólo el uno por ciento del viñedo califica como vino ícono. Se planta en laderas (de Apalta, en Colchagua) lo que resulta tres veces más caro, su selección de uvas es baya a baya y su envejecimiento es de 18 meses en barricas de roble francés. Tantos cuidados le significaron la calificación de 94 puntos de la prestigiosa e influyente revista norteamericana Wine Spectator.

El caldo sólo se lleva a término cuando se obtiene la calidad óptima: con la cosecha 2002, por ejemplo, no se produjo Montes Alpha M, por ser un año con una época estival muy lluviosa.

Este ensamblaje tiene gran aceptación en Estados Unidos, Corea y Japón, aunque se distribuye en 105 países.

Cepaje: Carménère (15%), Merlot (85%).
Producción: 20 mil cajas.
Precio: $ 69.790.

altairAltair 2004
Viña Altair

Del Valle de Cachapoal nace este vino, mayoritariamente Cabernet Sauvignon, de color intenso y profundo, con proporciones pequeñas de Syrah y Carménère. Notas de cedro, grosella negra madura y frambuesa son algunas de sus virtudes, además de haber reposado en barricas nuevas de roble francés entre 15 y 18 meses. Mantener la biodiversidad de la zona es una de las prioridades de Viña Altair, y por eso las hectáreas cultivadas para este mosto son pocas, pero con alta densidad de plantación. “La viña nació para producir un vino chileno de excepción. Si una cosecha no alcanza el nivel de calidad que hemos impuesto, optaremos por perderla en su integridad. El compromiso con la excelencia es total”, asegura su enóloga, Ana María Cumsille.

Altair 2004 ha sido calificado por el especialista Robert Parker con 94 puntos de 100, quien la destacó entre las viñas a seguir de cerca en Chile. Altair 2003 fue elegida por la revista Wine Enthusiast dentro de los cien mejores del mundo (con 94 puntos).

Cepaje: 73% Cabernet Sauvignon,15% Syrah, 11% Carménère,1% Cabernet Franc.
Producción: 3.000 cajas.
Precio: $ 60.000.

lotaLOTA 2006
Viña Cousiño Macul

El llamado ‘buque insignia’ de Cousiño Macul nació a comienzos de 2003, cuando la familia decidió crear un vino de clase mundial para la celebración del aniversario 150. Lota, su caldo ícono, reunió las dos pasiones de los Cousiño: la minería del carbón y la vitivinicultura, produciendo mil cajas el año 2006.

Ensamblaje de Cabernet Sauvignon y Merlot, ambos provenientes de los viñedos de Macul y Buin, Lota infunde respeto. Con un oscuro color rojo, casi negro, “cuenta con muy buen equilibrio de dulzor y acidez, taninos maduros y un tono fundido de confitura de fresas, cedro y especias”, explica el enólogo de la viña, Pascal Marty, que recuerda los 93 puntos que Robert Parker le entregó a esta botella.

Un resultado que se hizo esperar: las barricas de Cabernet y Merlot se mantuvieron separadas por varios meses mientras el equipo técnico las evaluaba, ya que sólo las excepcionales formaron parte de la mezcla, que a su vez permaneció 15 meses en barricas de roble francés. ¿Su destino? Inglaterra, Estados Unidos, Brasil y Colombia.

Cepaje: 85% Cabernet Sauvignon y 15% Merlot.
Producción: 1.000 cajas.
Precio: $ 59.990.

closCLOS APALTA 2007
Viña Casa Lapostolle

Fruto del empeño de su impulsora en Chile, la francesa Alexandra Marnier-Lapostolle, desde su primera cosecha en 1997 se caracterizó por ser un vino hecho a mano, ciento por ciento orgánico. Hasta el proceso de embotellamiento es por gravedad, sin ningún tratamiento o filtración. La revista Wine Spectator, la más importante de EE.UU., colocó en el primer lugar del ranking de los cien mejores del año 2008 (después de catar a ciegas más de 19 mil botellas), por primera vez un caldo chileno: Clos Apalta en su cosecha 2005.

Cepaje: 61% Carménère; 24% Cabernet Sauvignon, 12% Merlot y 3% Petit Verdot.
Producción: 4.538 cajas.
Precio: $ 110.000.

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