Sin Toxinas
Yoga
Mente y cuerpo en armonía. Exigencia al máximo pero con impacto controlado. Tres fórmulas para eliminar el estrés mientras se recarga energía.
Bikram
Liberar toxinas, bajar de peso, tener una piel más sana, luminosa y firme, músculos tensados, aumento impresionante de la flexibilidad y la cura de enfermedades y dolencias, son algunos de los beneficios asociados al Yoga Bikram. Cada sesión, de 90 minutos, se realiza en una sala climatizada a 42°de temperatura. Ahí, siempre en el mismo orden, se sigue una exigente rutina con 26 posturas (o asanas), más dos ejercicios de respiración (pranayamas), que ayudan a fortalecer los músculos, ligamentos y articulaciones. Además de estimular órganos y glándulas, impulsando sangre oxigenada a todo el cuerpo.
Carolina Valenzuela, instructora Bikram, llegó al yoga caliente en busca de una técnica relajante que combatiera unas dolencias de su espalda. “Fue una suerte de amor a primera vista”, sostiene. Tanto así, que hizo las maletas y partió a reunirse con Bikram Choudhury, el maestro hindú más importante de esta técnica nombrado, a los 20 años, el rey de los Yoghis. “Fue encontrarse con un balance perfecto que repercute en un estado de bienestar y paz”.
Watsu
Esta revolucionaria disciplina que combina yoga, natación y masajes, permite la retransmisión de energía mediante una serie programada de ejercicios sumergido en una piscina entre 34° y 37° y con un metro diez cenímetros de profundidad. “Es una terapia alternativa que trabaja con los meridianos o canales energéticos del cuerpo, donde lo principal está focalizado en la torsión, las elongaciones y el mastaje terapéutico”, sostiene a la hora de describir esta práctica que nace de la unión de dos palabras: Water (agua) y Shiatsu (milenaria técnica japonesa que apoya procesos de sanación), cuenta Lorena Olivares, instructora de Watsu.
Esta práctica de relajación a dúo permite además mejorar la comunicación, aumentar la capacidad sensorial y lograr que cuerpo y mente se complementen en un todo vital “El profundo grado de relajación logra que se olviden los problemas y el vértigo de la rutina diaria. Además, indaga en estados de felicidad, liberando todas aquellas experiencias, sentimientos y traumas que no fluyen naturalmente”. Una vez que comienza la clase aparece una natural asociación a las vivencias en el útero materno, generando una fuerte sensación de confianza y seguridad. “El agua es un elemento purificador y elemental en el ser humano. Uno de los mejores medios de sanación que nos brinda la naturaleza”.
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Baratha Natyam
Fue un sabio milenario de la India el que escribió que las artes eran el mejor alimento para alcanzar la simetría espiritual entre cuerpo y alma, e instauró una danza de devoción que hasta hoy lleva su nombre: una práctica de total expresión y salud.
Andrea Lagos, una de las pocas entendidas en esta disciplina en Chile, decidió partir al Attakkalari Centre, en la ciudad india de Bangalore, para aprender los dominios de esta danza de ritmos y movimientos que emulan las posiciones de las esculturas religiosas. Implica un alto grado de concentración, favorece la coordinación, tonificación, elasticidad y la resistencia física. Todos los sentidos están alertas para lograr la unificación entre lo físico y lo espiritual. Recomendable para quienes quieren liberarse de las limitaciones del ego. Es tan exigente a nivel técnico que es muy difícil sentir que se puede llegar a la perfección”. Se practica con una Kurta y un pañuelo permite mantener la espalda derecha. El Bindi o tercer ojo, está concentrado en las 24 mudras, o movimientos de manos.
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