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Estilo

Baby Gaga nace en Navidad

La cantante abre su tienda

Por: Rodrigo Barría

Apareció enfundada en un vestido albo como de novia. Claro que unos grandotes lentes oscuros se encargaron de mantener a buen resguardo su filosa y desafiante mirada. Música a todo dar se confundía con el resplandor de los incesantes flashes y la histeria de los fans que no paraban de adular al extravagante ícono musical de estos tiempos.

Wp-Gaga-600 Todo, mientras Lady Gaga acomodaba en sus manos unas enormes tijeras con mangos sicodélicos en forma de labios y cortaba una enorme cinta dorada en las afueras de la famosa tienda Barneys New York (660 Madison Avenue), donde en sus vitrinas y percheros se encuentran, entre otros, diseños de Armani, Marc Jacobs, Prada y Zegna. Es tan exclusiva, que en la serie Sex and the city, el personaje central, Carrie Bradshaw, compra de manera habitual ahí.

En época de dulzura, Viejo Pascuero y villancicos, la cantante de los armarios que ya se quisiera algún diseñador demente, ha sorprendido inaugurando el llamado Lady Gaga’s Workshop, una sección especial de Barneys en donde se podrán adquirir diversos objetos relacionados con la cantante.

ES LA PRIMERA VEZ EN SU HISTORIA que la famosísima tienda de la avenida Madison dedica un piso completo —el quinto, donde está la sección de vestuario masculino— a una iniciativa como ésta.
Por supuesto, se trata de un espacio único. Colorinche, alocado, estrafalario y desconcertante. Una mezcla de sueños de Tim Burton, alguna película de zombies de George Romero, estética de Marilyn Manson y fiesta kitsch en la discotheque Blondie. Todo, bajo la dirección artística de Nicola Formichett, el hombre detrás del estilo Gaga.
A fin de cuentas, el Lady Gaga’s Workshop corresponde a la interpretación personal que la cantante de Bad romance ha hecho del idílico y convencional taller de Papá Noel en el Polo Norte, una especie de Baby Gaga jugando con el Viejo Pascuero.
El espacio resulta ser un paseo sorprendente. Una de las “creaciones” que más impacta es una enorme escultura con su imagen, pero en versión tarántula, donde la cara del arácnido ha sido reemplazada por una de Gaga color verde y pelo amarillo.
La “araña-Gaga” no se vende, pero sí es posible encontrar una variedad enorme de productos. Por ejemplo, hay un set de monstruos de peluche por 31 mil pesos chilenos, chaquetas de motociclista a 360 mil, chocolates-calavera a 31 mil, uñas postizas en forma de llamas a 120, yoyós a ocho, y un sicodélico busto de la artista hecho de vela que, cuando se enciende, deja caer esperma como si fueran sus lágrimas. ¿El precio de Lady Gaga llorando mientras ilumina? 210 mil pesos.
Lástima para los fanáticos más acérrimos, pero ya hay productos agotados, como las galletas con su rostro, que costaban ocho mil.

Wp-Gaga-300LA “MARCA” LADY GAGA GANA DINERO A MANOS LLENAS, pero la cantante, eso sí, se preocupa de no olvidar su responsabilidad social. Y así ha sido con su venta en la tienda de Madison Avenue. Ha anunciado que el 25 por ciento de las ventas que logre serán destinadas a combatir el maltrato a los estudiantes, a través de la Born This Way Foundation, una organización que la artista creó junto a su madre, que será oficialmente lanzada a inicios de 2012. Sus beneficiarios preferidos serán los adolescentes gay molestados en sus escuelas.
El tema es tan importante para ella que hace unos días visitó vestida de blanco… la Casa Blanca, con el único propósito de ofrecer gratuitamente su imagen y presencia para cualquier campaña que sirva para detener el abuso que sufren miles de estudiantes estadounidenses por parte de sus propios compañeros. Pareciera una honesta respuesta al maltrato con burla que ella sufrió en su época de colegiala. En septiembre fue remecida por el caso de Jamey Rodemeyer, un muchachito gay de 14 años que se suicidara al no soportar el maltrato de sus compañeros.
A él le dedicó una hermosa canción durante el último concierto que dio en Las Vegas, y luego envió su avión a buscar a los padres del niño Rodemeyer para que asistieran como invitados de honor en una presentación que hizo en California.
Se diría que en la tienda de Madison Ave y en la fundación contra el maltrato vive Baby Gaga todavía. El dolor de niña no la abandona. Y ha dejado que su Baby Gaga asomara en esta Navidad.

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