El arte rescata a Miami
Boom del Midtown
Por Lucy Willson desde Miami
Ad portas de una de las semanas más culturales de la ciudad, el Midtown abre vistosamente sus puertas al mundo. Un sector deja atrás una imagen marcada por el crimen gracias a galerías, diseñadores y arquitectos que se han tomado sus calles.
Hace sólo un par de años los aires de peligro del Midtown no se cuestionaban. Pero Miami —la ciudad de las playas y los centros comerciales de fantasía— se las arregla para reinventarse y sorprender con alguna zona en ascenso y que todavía no protagoniza los catálogos de turismo. Y ese barrio, a pocos minutos en taxi del floreciente Downtown y que en el pasado tenía tarjeta roja para los visitantes, reaparece como uno de los puntos imprescindibles de la metrópolis y nada menos que de la mano de una de las cartas más fuertes de la oferta local en la actualidad: el arte. Desde American Airlines hasta las publicaciones y sitios especializados en turismo hablan de este renacer. La inversión en departamentos y hotelería ha sido altísima y en carpeta hay proyectos aún más ambiciosos, como un resort-casino “a lo Dubai” que se alzará en los terrenos del diario The Miami Herald a un costo de tres mil millones de dólares.
Así, cuando muchos se preparan para ver lo que entrega la décima edición del Art Basel en Miami Beach (entre el 1 y 4 de diciembre), Midtown surge como el complemento perfecto. Un lado no oficial que se puede recorrer en los talleres y galerías ubicados en calles que mantienen esa adrenalínica atmósfera de inseguridad, cortesía de su antigua reputación asociada al crimen y las drogas. Todavía hay que estar alerta, pero no más allá de lo que en Santiago significaría una ida al centro; sólo algunos personajes ‘peculiares’ levantan sospechas de que algo se teje en ciertos domicilios. ¿La verdad? El mayor riesgo es una insolación o sufrir de los efectos de un calor sofocante, por lo que es indispensable llevar una botella de agua para moverse por las cuadras largas del cuadrante que va de la calle 36 a la 29 entre North Miami Avenue y North West 2 Avenue.
CRAIG ROBINS ES EL NOMBRE QUE ESTÁ DETRÁS DEL RENACIMIENTO del barrio. El empresario de bienes raíces, quien dio nuevos bríos a South Beach, hace menos de una década puso sus ojos en lo que hoy es conocido como el Design District (DD). Compró propiedades históricas dadas por perdidas y las reacondicionó para propiciar la instalación de galerías y tiendas de marcas exclusivas (Hermès adquirió una gran sede que ya diseña para encandilar en 2013) a algunas cuadras al sur del Midtown.
American Airlines, que vuela diariamente a Miami y lleva el pulso de lo que está pasando en esta urbe, también apuntó a esta área en un reportaje especial de la revista Nexos que abordaba el crecimiento de la ciudad y la atmósfera artie que inunda a los alrededores del Downtown.
Y el nombre de Robins surge tras ese impulso en todos lados: desde el taxista hasta los máximos personeros de las oficinas de turismo reconocen su sello en el rescate de barrios en sociedad con curadores y arquitectos.
La agenda de la ciudad prueba el protagonismo del tema artístico, especialmente desde este fin de mes con la séptima edición del Design Miami, evento paralelo y adyacente al Art Basel.
Un desembarco de artistas y curadores a la ciudad que también es aprovechado en el Midtown, donde habrá dos encuentros que apuntan al mismo público esa semana. También en noviembre (el 30), parte el Art Miami, que abrirá las puertas del Art Miami Pavilion. Y cruzando la calle se llevará a cabo el SCOPE Miami 2011, feria que reúne a 80 galerías con títulos contemporáneos a los que añadirá varias presentaciones en vivo de artistas visuales que darán el tono del espectáculo.
La visión de negocios y cultura de Craig Robins inspiró a inversionistas inmobiliarios para extender la misma atmósfera del DD hacia Midtown. Allí se ve cómo las sencillas casas residenciales y talleres de automóviles se mezclan con edificios de departamentos de lujo y nuevos lofts que destacan en sus gigantografías promocionales el ambiente moderno, vibrante, culto y cercano a nuevos cafés y restoranes que se están abriendo en el sector.
La crisis económica en Estados Unidos y en el mundo no tiene eco, según parece, en Miami y menos en Midtown. El dinero fresco se ve en todos lados. De la misma manera en que se alzan torres de viviendas, el mall del barrio —que tenía como gran tienda un popular Target— ahora está demandado por marcas de mayor altura que quieren estar presente en el centro comercial o en sus cercanías y cuenta con coloridas esculturas de Romero Britto.
Pensando en el público que consume arte y entretención que se está tomando el barrio, ya se aprobó un proyecto, a unas pocas cuadras, para levantar un complejo de doce salas de cine sólo para mayores de 18 años. Así, extenderá la vocación de bares de los alrededores y servirá tragos para llevar a las butacas.
En enero de este año abrió las puertas uno de los edificios más comentados de Miami: el New World Center (NWC), casa de la New World Symphony. CARAS tuvo un tour privado por esta construcción (que costó 160 millones de dólares), una de las nuevas joyas arquitectónicas de Frank Gehry y que está a pasos de las tiendas Lincoln Road, en Miami Beach. Un sitio indispensable para visitar al aterrizar en Florida y que hoy no sólo acoge el arte, sino también los eventos sociales más exclusivos que reservan sus salones y gran terraza para fiestas privadas.
El edificio mantiene el clásico sello de Gehry en el plano estético, pero destaca por una tecnología de punta dentro de su sala de conciertos y hacia el exterior. Este centro —un conservatorio que beca a músicos de todo el mundo cada año— está hecho para incluir a la comunidad que recorre el área en sus cálidas noches. Así se ideó un sistema de sonido en el parque que enfrenta al NWC con un arco de parlantes de alta definición para escuchar de manera impecable —y bajo las estrellas— lo que se interpreta al interior. También en las capas esculturales del exterior de la blanca construcción de aires futurísticos se proyectan en HD los conciertos y las audiovisuales que se preparan especialmente para los shows destinados sólo para el aire libre, bautizados como Wallcast Concerts. (Programa 2011-2012 en www.nws.edu).
Este nuevo escenario se ha abierto a la industria del entretenimiento, como lo demostró la reciente serie Los Angeles de Charlie, que llevó hasta sus calles algunas de las escenas.
Las cámaras parecen ser atraídas por el mismo estímulo que tiene a los turistas dando vueltas: sus murales. Pese a que el surgimiento de nuevos edificios no parece detenerse, los antiguos vecinos no quieren perder su identidad y prestan sus muros para graffitis que van cambiando cada cierto tiempo. En estos días lo que menos le falta a Midtown es color.
Comida y copas:
Gigi. 3470 N. Miami Ave. Frente al mall de Midtown. Tiene servicios de desayuno, almuerzo y comida, con una orientación asiática. Es uno de los puntos de encuentro más populares del área con sus líneas limpias y ambiente relajado.
Bardot. 3470 N. Miami Ave. Música de bandas y cantantes locales tiene la cartelera de este bar de ambiente festivo y moderno. Con servicio hasta altas horas de la madrugada.
Sustain. 3252 1st Ave. De inspiración orgánica. Comidas simples, pero con vocación gourmet. Los productos de cada plato tienen su origen identificado entre los productores locales. Carnes, pescados, verduras y buenos cócteles.
Mercadito. 3252 NE 1st Ave. Con ese nombre, obviamente su carta es muy latina. Manda la comida mexicana, con especialidad en una carta de tacos. Es uno de los locales más populares del área.
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