Desde fines del siglo XIX, los daneses comenzaron a hablar del término hygge para referirse a un tipo de experiencias de felicidad relacionado con crear momentos de intimidad, donde sentirse seguro y acogido fuera la clave. “Todos pueden crear un momento hygge, desde pijamadas de niños, cocinar entre amigos o incluso darse un momento de autocuidado bajo un árbol leyendo un libro. Lo positivo es que este término nos invita a tener más momentos de desconexión de pantallas y mayor apego con uno mismo y los demás”, explica la sicóloga Mónica López.

Esta tendencia ya llegó a Chile y ya es tema en empresas, que la han implementado con el fin de aumentar los momentos felices. Uno de los casos es el de la cafetería Faustina, que creó espacios de relajo con sillones y luces cálidas. En Instagram, las cuentas @hygge_cl, @hyggestore.chile y @decohyggechile dan ideas para implementar este pensamiento danés en distintos espacios, hogares y oficinas.