Fue para su cumpleaños número 18 cuando Isabel II recibió como regalo un conjunto de broches art déco de piedra aguamarina y diamantes. La reina eligió este broche para recibir el premio BAFTA, la apertura de una nueva unidad del hospital Queen Elizabeth en febrero de 2013 y durante el Jubileo de Diamante de 2012.

En su aplaudida colección de prendedores, también se encuentra el codiciado broche Williamson, recibido por la entonces princesa de parte del geólogo canadiense John Williamson. Con un centro de diamante rosado de 23,6 quilates, este fue descubierto en una mina de Tanzania. Años más tarde, Cartier rediseñó el broche en forma de flor.