Se trata de una de las piedras más escasas del mundo, uno de los diamantes más buscados por su rareza y corte. En la famosa mina The Argyle de Australia está su origen, sin embargo, el diamante de Hancock, uno de los más famosos rubíes, fue hallado en Brasil por primera vez.

Su nombre lo recibió por su dueño, Warren Hancock, un poderoso coleccionista de gemas. Nominado como la joya más cara del planeta y como una de las más extravagantes, su valor puede superar el millón de dólares por quilate.