De repente, me aburrí de todos los sermones cursis cultos y monjiles que andan prodigando en contra de Arturo Vidal por haberse tomado unos tragos y haber estrellado su Ferrari…

Yo iba junto con todos ellos profiriendo improperios en contra del “deportista de elite” que no tiene un comportamiento “de elite”, y de repente todos pasaron de largo y yo me di cuenta de que yo estaba a favor de Arturo Vidal.
Yo defiendo a Arturo Vidal porque Arturo Vidal es choro.

Nos gusta que Arturo Vidal sea choro cuando corre toda la cancha pateando a los jugadores del Barcelona, y tú no puedes decir si juega a la izquierda o a la derecha si es volante de contención o creativo o mixto, porque el compadre está en todos lados y Messi lo respeta.

De repente sentí que estábamos nosotros siendo hipócritas con Arturo Vidal: nos gusta cuando es choro a favor de nosotros (cuando nos conviene), pero lo abandonamos cuando se escapa del cauce normal (como la mayoría de las personas hacen).

De repente sentí que nunca fue mejor dicha la frase: “el que esté libre de culpa que arroje la primera piedra”. Arturo Vidal es muy joven y le ha ido muy bien. Él siente que tiene la necesidad de tener ciertas “gratificaciones inmediatas”, como ir al casino y tomarse unos tragos con su esposa (ojo: con su señora; no como otros). Después trata de cumplir con sus compromisos y vuela por la carretera pasándole por encima a todos los que estaban en el camino. No fue buena idea; lo sé. Quiso hacer mucho en muy poco tiempo. Pero ¿es suficiente como para que lo crucifiquemos? ¿De dónde viene Arturo Vidal? ¿Del Verbo Divino? ¿Del Saint George? ¡No! ¡Arturo Vidal viene de las canchas de tierra!

De lugares donde la lucha por sobrevivir es mucho más dura, y tiene otros vericuetos (sin cuello y corbata). Arturo Vidal es un guerrero. Pero lo es siempre: cuando nos conviene y cuando no nos conviene. O ¿es que nos preocupa nuestra imagen de país bonito y ordenadito? Eso sería divertido (Es cuestión de ver los noticiarios solamente).

Arturo Vidal es un guerrero y tiene sus códigos. Yo le creo cuando está pidiendo disculpas, pero me doy cuenta de que la gran mayoría no lo perdona (o no le cree). Yo creo que él es honesto con sus disculpas. Me da la impresión de que Arturo Vidal es un jugador de fútbol extraordinario; que, como chilenos, estamos teniendo la suerte de ver a una generación de oro. A jugadores con una fuerza impresionante: Gary Medel, Alexis Sánchez, Jorge Valdivia, Claudio Bravo, Arturo Vidal.
No bajemos los brazos. No abandonemos a nuestros jóvenes cuando cometan un acto incorrecto (tal como no abandonaríamos a nuestros hijos si lo hicieran). Dejemos de andar crucificando a las otras personas como si nosotros fuéramos perfectos y no cometiéramos nunca errores (¡Si eso es muy raro!).

Perdonemos una, dos, tres veces. Perdonemos muchas veces. Y quizás, al final, nos van a perdonar también a nosotros.

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