Mientras la fiebre mundialera crece, igual que las protestas sociales y los jugadores lesionados en las selecciones participantes, las playas de Brasil tienen una rutina inalterable. El fútbol playa. Un clásico para los turistas y donde varias estrellas han hecho sus primeras armas. En Copacabana funciona el “Centro de Treinamento e Excelência de Futebol de Areia do Botafogo” (CTex), organizado por el equipo carioca y que abre diariamente de 8:30 a 16:00 horas gratis para cualquier entusiasta. Con esperanzas de ser descubiertos por algún manager o simplemente para “pichanguear”, chicos de 7 a 17 años al final de la jornada son seleccionados por su potencial deportivo para cerrar la tarde. Acá no importan los contratos millonarios ni la televisión. La arena, el sudor y la pelota hacen el trabajo.