“Casi me caí de la silla cuando supe que Arabia Saudita contrató a (Juan Antonio) Pizzi…”, comenta Harold Mayne-Nicholls, el ex hombre fuerte del fútbol chileno, sentado en la Plaza Juan Pablo II, en Las Condes. Prefiere ese lugar para conversar con CARAS porque está a pasos de su oficina en la Fundación Ganamos Todos, que nació al terminar su dirigencia de la Federación de Fútbol Profesional Chile y de la ANFP (2007-2011).

Su proyecto lo ha llevado a recorrer Chile de punta a punta varias veces en su lucha autoimpuesta contra la “obesidad, el sedentarismo y la desintegración social, que ha sido la causa de la alta tasa de suicidios de nuestra juventud”, comenta. Organizar talleres y torneos son los cimientos de la institución que no sólo se remite al balompié, sino que también al tenis de mesa, básquetbol y nado sincronizado. Quien en algún momento fue determinante a la hora de guiar el fútbol profesional chileno, ahora medita desde la tribuna.

—Hoy la selección está sin entrenador, ¿se le viene algún nombre a la cabeza?

—Un montón, pero hay que preguntarse cuál es el interés de la Federación de Fútbol. Quedamos eliminados a comienzo de octubre y estamos a finales de año y todavía no lo veo. Cuando leo que dicen que ojalá traigan a alguien que nos haga ganar en las eliminatorias, eso es lo mínimo, la cosa no va por ahí. Nombres hay: está Luis Enrique (Martínez) sin equipo, Marcelo Bielsa, Ricardo La Volpe… Hay muchos entrenadores que hoy están dispuestos a sentarse y pensar en un proyecto para el equipo chileno.

—¿Ve posible acercamiento con Marcelo Bielsa?

—No tengo idea si él estaría dispuesto a volver, converso con él pero no de este tema. Por muchos años nos metieron en la cabeza que el éxito era lo que valía la pena. Aquí está la demostración que esto es una falacia, porque Sampaoli ganó más que Bielsa, Pizzi también ganó más. Ambos son los técnicos más exitosos en la historia de la selección chilena y hoy nadie habla de ellos. El éxito no se mide en cuántas copas lograste, se mide en valores y principios y Bielsa claramente transmitió mucho más que los otros dos.

—Retrocediendo en el tiempo y ahora que comenzará un nuevo gobierno de Sebastián Piñera, ¿le parece que el clima político en 2010 fue un factor determinante en la salida de Bielsa?

—Su ida se produjo cuando terminó de conocer a Sergio Jadue, él se dio cuenta de quién era y se fue. Alcanzó a dirigir un partido bajo su mandato, tomó sus cosas y se fue de Juan Pinto Durán. En el tema mío, lo más fácil sería escudarme y afirmar sí, hubo intromisión política, ya que muchos dicen que la hubo, pero nadie ha podido probar nada hasta hoy. No te puedes quedar por el rumor de la calle o porque el río suena, hay que buscar algún dato mayor y yo nunca lo he tenido.

—Volviendo a la selección chilena, ¿cómo ve su futuro tras la dolorosa eliminación del Mundial de Rusia?

—Yo no creo en esas crónicas que hablan de una muerte anunciada que nos gustan a todos. Desde que fuimos a Sudáfrica, cuando clasificamos, ya estaban en el tapete las preguntas ¿qué vamos a hacer cuando no esté esta generación dorada? ¿Qué vamos a hacer cuando no esté Arturo Vidal? Bueno, vendrá otro volante, no jugara igual que él… Cuando no esté Alexis, llegará otro puntero…

—¿Pero no se ve una generación de recambio?

—El recambio de los jugadores no es problema del técnico, es responsabilidad de la directiva del fútbol. Lo que debe hacer el técnico es darles oportunidad de jugar a los nuevos jugadores. ¿Qué hicimos nosotros? Tenías la eliminatoria de la Copa del Mundo y de la Copa América, lo que te hacen jugar un mínimo de 21 partidos en cuatro años. Esas verdaderas luchas deportivas, donde no hay espacio para ir a probar un jugador porque pierdes tres puntos y quedaste afuera. Pero hay muchos torneos para ir probando: la China Cup, el Torneo de Toulon… Nuestra directiva todos los veranos hicimos una pretemporada con Marcelo Bielsa con los que él creía que eran jugadores para el recambio y terminábamos con partidos en EE.UU., Corea y Japón.

—¿Es partidario de hacer hoy un recambio grande del equipo?

—No. No hay que eliminar a todos estos jugadores porque quedaron eliminados del mundial y traer a otros mejores. Es claro, en la selección juegan los mejores, y si la estrella tiene 45 años, que juegue, si tiene 15, que juegue. Yo siento que los deportistas alargan sus carreras de una manera importante, ya no es como era en la época mía que a los 30 ya eras un viejo crack. El futuro está, pero hay que tener un proyecto que permita que las nuevas generaciones crezcan al amparo del grupo, pero no en partidos oficiales porque pruebas, pierdes y te despides.

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VENTA CDF: “LA PLATA ES IMPRESIONANTE”

Para dejar en claro que su vida ha estado marcada por el fútbol, Harold Mayne-Nicholls (56) cuenta que cuando niño aprendió a leer con las historietas de Barrabases y las crónicas de revista Estadio. Luego estudió Periodismo y trabajó muchos años en la FIFA, historia que no terminó bien. En 2015, la federación decidió inhabilitarlo por siete años de cargos nacionales e internacionales, que luego fueron reducidos a dos años, por un intercambio de emails con Andrés Bleicher, director de la academia Aspire de Qatar, y hombre cercano al gobierno de ese país que buscaba ser sede del mundial —que ya fue decidido para 2022—, justamente cuando Mayne-Nicholls era jefe del Comité de Evaluación de las candidaturas.

—Siempre lo he dicho, estuve más de 19 años en la FIFA, mandé un mail absurdo y estúpido, me castigaron, pero si por un correo me dieron ese castigo, ¿qué sanción les irá a caer a los que hicieron las otras cosas que todos conocen en cuanto a corrupción?

—El presidente de la ANFP, Arturo Salah, viajó a Temuco con su esposa, pasándolo como gasto de la institución. ¿Fue un error?

—No quiero analizar eso. Lo único que sé es que cuando yo me di cuenta, reconocí mi error. Y después vinieron los siete años de suspensión, que me parece una barbaridad frente a lo que vemos hoy.

—¿Le gustaría volver a dirigir nuevamente el fútbol chileno?

—Pasa que se dan dos factores que son complicados: el primero es que soy un convencido de que las segundas partes nunca son buenas. Lo comprobé con la película Infierno en la torre en los años 70. El segundo factor es que mi energía ya no es la misma y uno ya sabe el final de la película. Si me dicen: se separó la Federación de la ANFP, y quieren a alguien para la selección y su desarrollo, eso me podría gustar. Pero estoy dispuesto a sentarme a discutir con los clubes si el partido será a las cuatro o a las cinco y cuarto de la tarde.

—Dice que las segundas partes nunca son buenas, ¿eso incluye a Bielsa?

—No, lo digo sólo por mí, aunque también nunca se puede decir nunca. Me encantaría que volviera Marcelo Bielsa.

— Luego de más de dos años de incertidumbre en torno a la venta del Canal del Fútbol, la cadena Turner Broadcasting System se adjudicó la licitación en una estrecha y reñida disputa con Fox International Channel, ¿cuál es su opinión?

—Me parece un súper buen negocio para el mundo del fútbol, ojalá que se materialice y se tomen todas las salvaguardas posibles para evitar cualquier complicación en el futuro. Fox evidentemente tenía un tema con todo esto que ha salido del FIFA Gate. Me parece que con Turner quedas menos expuesto. Eso sí, la cantidad de plata me parece impresionante, buenísimo para el fútbol y buenísimo para Jorge Claro (dueño del 20% del canal). Que nosotros no hayamos seguido en la ANFP, le significó a Jorge Claro y a su gente haber ganado más de 200 millones de dólares. Si nosotros estuviésemos a cargo, él no habría recibido esta cantidad de plata. El debe estar cada día más contento que nosotros no hayamos seguido. Ahora, sé que el mensaje que digo no va con el tiempo de los actuales directivos de los clubes del fútbol, que hoy lo único que quieren es plata, plata y plata.