Para los que esperan de un maestro de yoga votos de pobreza y actitudes condescendientes, en medio de una nube de incienso, conocer al creador del hot yoga puede ser una decepción. Sin embargo, en su estilo directo y exigente radica el secreto de su éxito. El yogi más famoso del mundo no oculta su gusto por el lujo y no tiene pelos en la lengua a la hora de motivar a sus millones de seguidores. “Soy un médico natural, ayudo a la gente a cambiar su vida, en lo físico, mental, espiritual, financiero y sexual. Puedo ser conocido pero no creo ser tan poderoso como los yogis que viven en las montañas. Mi virtud es que comparto el conocimiento, y la fama se debe a que mis alumnos celebridades hablaron de cómo mi método les ayudó con sus vidas. Nunca di una entrevista, jamás una clase por televisión. De hecho, escribí un libro que comenzó a venderse 30 años después”, cuenta desde su mansión de Beverly Hills, donde su vecina es Demi Moore.
Con el cuerpo de un treintañero bien entrenado y el rostro de un hombre de no más de cuarenta años, Bikram se empina sobre los 70 con una energía envidiable.

En Chile, cerca de 70 mil personas han probado su método en los últimos ocho años y en el mundo existen casi dos mil estudios donde se imparte el sistema que patentó junto a su maestro Bishnu Gosh, hermano del Paramahansa Yogananda, autor del best seller Autobiografía de un Yogui que marcó un hito en la llegada del yoga a Occidente.

SU NOMBRE SIGNIFICA ‘EL QUE NUNCA SE RINDE’ y a lo largo de su vida ese ha sido su lema. Antes de los 15 años había ganado todas las competencias de yoga en la India  por lo que su espíritu competitivo lo llevó a probar suerte en la selección de fisicoculturismo. Su extraordinaria capacidad para llevar su cuerpo al límite lo convirtió en una de las estrellas del equipo, pero en uno de los entrenamientos previos a las Olimpíadas de Tokio (1969) sufrió un accidente que le trituró la rodilla. Todos los médicos le dieron el mismo y lapidario diagnóstico: si no lo amputaban corría el riesgo de perder la vida. Fue entonces cuando decidió regresar a su natal Calcuta y buscar al gurú que lo había instruido de pequeño. “En la India dicen que donde termina la ciencia médica empieza el yoga”, explica, al recordar los dolores que marcaron el proceso de sanación. Junto a Bishnu Gosh trabajaron con las 26 posturas más curativas del Hata Yoga y dos ejercicios de respiración hasta que la rodilla estuvo ciento por ciento recuperada.
De ahí, con la misión de promover el método por el mundo, viajó a Tokio, donde junto con médicos de la universidad local se abocó a la tarea de comprobar científicamente el poder regenerativo de esta milenaria disciplina, lo que después fue confirmado por la Organización Mundial de la Salud. Sin embargo, Bikram notaba que para sus alumnos no era tan fácil moverse como en la India, donde los termómetros superan los 40 grados. Fue así como introdujo el calor a la práctica y se empezó a hablar del hot yoga.

A MILES DE KILÓMETROS Richard Nixon sufría de una hernia en la columna que la medicina no había podido curar y uno de sus asesores le comentó de este nuevo sistema. Bikram recibió una invitación de la Casa Blanca para darle clases al cuestionado mandatario y a los meses estaba viviendo en Los Angeles. Sus lecciones eran gratuitas hasta que la actriz Shirley MacLaine le insistió en que si no cobraba nadie lo tomaría en serio. Y así lo hizo, convirtiéndose en el favorito de las celebridades hasta el día de hoy. Por su estudio han pasado desde Elizabeth Taylor, Elvis Presley, Sting, Robert Downey Jr., Michael Jackson, Madonna, Richard Gere, Johnny Deep, Lady Gaga, David Beckham, Jennifer Aniston, los ex presidentes Bill Clinton y Ronald Reagan hasta el mismo Obama.
Lejos de las ideas con que se identifica a un maestro de yoga, Boss como le dicen sus seguidores disfruta de los placeres terrenales. Adora bailar tanto como ir de shopping, comer cheesecake y ver películas de Bollywood y de la mafia. Acaba de terminar de grabar su último disco de la mano del ex Mecano José Cano y su vida ha inspirado un filme que está en plena preproducción. Antes de abrir su primer estudio, tuvo una discotheque y afirma que nunca en su vida ha tomado ni una gota de alcohol. Compartió con The Beatles cuando vivieron en India y se identifica con los demócratas. No tiene problemas en admitir que dejar la Coca Cola no ha sido nada fácil, mientras habla de su nuevo Rolex, con incrustaciones de diamantes o de su colección de Rolls Royce antiguos, los que arregla con la misma meticulosidad que imprime en sus extenuantes clases. Una de sus prioridades es llevar el yoga a las olimpíadas. “Sería un gran incentivo para las nuevas generaciones, mientras más yoga exista van a bajar los índices de criminalidad”, asegura.

El empresario ambientalista Pablo Sándor, quien trajo el Bikram Yoga a Chile, luego de sanarse de una hernia en la columna, es amigo del gurú. Como director de la Fundación Ayacara le planteó la posibilidad de incluir el método en el plan curricular de un liceo que administraba en Chiloé. Bikram no sólo accedió sino que hasta ayudó en el financiamiento del proyecto y lo becó a él y a su mujer Pamela Gajardo para asistir al curso de profesores.

vikram-1José Pablo Riveros, director de arte en cine y tv, instructor de Bikram vicecampeón nacional de Hata Yoga:

Hace cinco años la vida de José Pablo Riveros tenía muchas fiestas, algo de estrés y una especie de vacío que no sabía bien a qué adjudicar. “Estaba deprimido, pero hasta que llegué a Bikram no me había dado cuenta de lo mal que andaba. Después de mi primera clase quedé rojo, destruido pero me sentía muchísimo mejor. No paré nunca más, las relaciones con mi entorno mejoraron al igual que mi estado físico. Al poco tiempo, viajé a México a hacer el profesorado con Bikram y viví las nueve semanas más fantásticas de mi vida. Hoy, mi centro de operaciones está en Santiago, pero viajo dando clases. Este año participé en el Campeonato Mundial de la disciplina en Estados Unidos y fue increíble. ¡Tengo el mejor trabajo del mundo!”.

vikram-2Macarena Venegas, abogada y conductora de Mega:

Hace poco habían inaugurado el primer estudio de Bikram Yoga en Santiago cuando la abogada y rostro del matinal de Mega, recibió la invitación de una amiga para ir a probar una clase. “Era la novedad y todo el mundo hablaba de la desintoxicación potente que se experimentaba desde el primer momento así que inmediatamente me animé. Practiqué los primeros siete días seguidos y me enamoré del método y de cómo en 90 minutos, que dura la sesión, te hace trabajar la templanza y la voluntad hasta alcanzar un nivel de máxima conexión y consciencia del cuerpo. A veces he dejado de practicar pero siempre vuelvo. Hoy, lo combino con otros deportes”.

vikram-3Cristina Girardi, diputada:

Llevaba casi 10 años sin poder dormir cuando escuchó por primera vez del hot yoga. “Tenía un problema grave de insomnio, mucho estrés que desencadenó en trastornos a la tiroides y anemia, en otras palabras me falló la máquina. Empecé a practicar y a los tres meses recuperé el sueño. Antes dormía a lo más una hora. Nunca había practicado yoga en la vida, porque siempre me gustaron los deportes de alto impacto. Ahora soy una adicta, si puedo voy toda la semana, cuando tengo poco tiempo me alcanza para tres días y siento que es poco. He llevado a algunos diputados pero no tienen resistencia”, cuenta entre risas.  “Me gusta la sensación de limpieza interna, de desintoxicación que da cada clase, siento que a mi cuerpo le hace bien, y me ayuda a mantener ese equilibrio entre fuerza y flexibilidad”.

vikram-4Cristián Abrigo, diseñador y director de Bikram Yoga Las Condes:

Acostumbrado a subir cerros en bicicleta, Abrigo vivió por años con fuertes dolores en la espalda hasta que un amigo le recomendó tratar con yoga. “Por mucho tiempo no pude hacer prácticamente nada en clases, pero rápidamente las molestias en la columna comenzaron a desaparecer”, recuerda. Cuando sanó, tomó una decisión radical. Abandonó su trabajo de director de arte y partió a EE.UU. a estudiar con Bikram. Lleva siete años dando clases y acaba de cumplir el sueño de abrir su propio estudio: Bikram Yoga Las Condes. “Esta clase tiene que ser una ayuda para que sigan haciendo lo que les hace más feliz. Muchos lo complementan con más deportes, otros vienen en busca de energía. Es algo que no puedes explicar, tienes que experimentarlo”.

vikram-5Mey Santa María, modelo y animadora:

Para la cubana, esta disciplina apareció justo cuando estaba participando en el estelar Fiebre de Baile. “Cada semana tenía que preparar un ritmo distinto y los entrenamientos eran extenuantes pero iba a Bikram y los dolores desaparecían. Era justo lo que necesitaba en ese momento. Llegaba agotada pero salía llena de energía. Comencé un período de renovación, encontré un lugar donde estar conmigo y relajarme de verdad”, recuerda.  Al tiempo, invitó a su mamá y pudo ver los mismos resultados en ella. “Cuando no venimos, comentamos cómo el cuerpo empieza a contracturarse sólo con la rutina diaria y volvemos por esa sensación de desintoxicación que no encuentro en ninguna otra actividad física”.

vikram-6Marcela Valle actriz:

“Lo que más me motiva es la sensación de limpieza que tienes después. La piel queda suavecita, sales como nueva, con otro cuerpo distinto al que llegaste, realmente logras conectarte contigo desde los huesos a la piel, como dicen los instructores. Es una sensación tan liberadora que enganchas altiro”, asegura la actriz quien retomó la práctica mientras grababa la última teleserie de Chilevision La Sexóloga. “La clase es dura, no se puede negar pero por lo mismo es un desafío lograr terminarla, es una lucha contra uno mismo porque muchas veces quieres salir arrancando. La clave es resistir y respirar, sólo escuchar y dejar la cabeza afuera de la sala”.

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