Ya estamos todos en Modo Mundial, y la música por cierto que juega un rol fundamental a la hora de impregnar a estos días con el tono de una fiesta planetaria. Lo sabemos desde 1962, cuando en nuestras tierras debutó el que es considerado el primer himno mundialero (“El rock del Mundial”, de Los Ramblers), y lo vimos reiterado luego con piezas que contaban con la bendición oficial, o que simplemente trataron de subirse al carro de la victoria.

Inolvidable al respecto es lo vivido a nivel local en 1998 con “Chileno de corazón”, una canción que se estrujó más allá de lo tolerable, gracias a la presencia de Chile en la cita planetaria, coyuntura que también sirvió para que pudiéramos empaparnos en 2010 del fenómeno que representó el “Waka waka” de Shakira.

La colombiana es una especialista en estas materias: Luego de que en 2006 comprobara cómo el torneo puede convertirse en una gran caja de resonancia (de la mano de “Hips don’t lie”), y de que en 2010 se adjudicara el concurso por la pieza central, en 2014 se negó a quedar fuera de la fiesta, y por los palos se las arregló para meter de todos modos una canción. Fue “La la la”, parte de su álbum homónimo editado ese año.

Ahora, sorpresa, la colombiana no está, pero a cambio hay al menos cinco piezas (el autocover de Carlos Vives no califica en este recuento) que buscarán quedarse con el cetro sonoro de Rusia 2018. Revísalas aquí:

“Live It Up” (Nicky Jam, Will Smith y Era Istrefi)

La épica del estadio impregna el inicio de esta canción, que como tantas otras de su tipo busca dar con una línea que pueda ser repetida al unísono por una multitud. Sin embargo, eso es sólo la partida, porque luego lo que predomina son los aires de fiesta y multiculturalidad, gracias a la variopinta mezcla de exponentes, la presencia de unos bronces alegres y fiesteros, y sobre todo a la inclinación por el ska. Sólo eso ya marca un atrevimiento y un punto de distinción en relación con los demás temas de su tipo, en los que se impone la impronta urbana y electrónica. Es una digna canción de mundial, que quizá en otra época pudo haber dicho algo más, pero que en ésta no parece tener oportunidad de sobrevivir tras la ceremonia de clausura.

“Colors” (Jason Derulo, Maluma)

Las clásicas peroratas del viejo reggaetón dan la partida a este tema, esta vez con Maluma mirándose el ombligo (era que no) para contarnos acerca del fútbol y su infancia. En una canción propia, metida en alguno de sus discos, ok, pase. Pero echarse al hombro algo que definitivamente está más allá de él, queda aquí como una partida en falso. Obviando aquello, la intervención del colombiano en esta pieza mundialera de Derulo sólo viene a extrapolar el lugar común que ésta constituye, bien afincada en una fórmula típica que incluye ritmos tribales, coros con “oh-oh-oh” y aires de remix. Algunos versos de la sección en español: “Tantos países, mismas raíces, baby, que juntos vienen a cantar”. O bien, “vamos a bailar, aunque tú y yo no seamos del mismo lugar”. Pero por si no fuera suficiente verso de manual, vaya uno más: “Griten gol, con el corazón”. ¿Cuántas veces habremos escuchado lo mismo?

“Команда 2018” (Polina Gagarina, Egor Creed, DJ Smash)

Una canción a la que el idioma deja transformada en una pieza totalmente endogámica, pensada desde y para Rusia. Difícilmente podrá tener impacto en un territorio tan lejano como el nuestro, pese a que repite buena parte de las claves que abundan en el pop actual: Un segmento melódico a cargo de una voz femenina, un fraseo semi rapero y un quiebre electrónico de colorido EDM. La letra habla de alcanzar la gloria, levantarse y seguir luchando, trabajar en equipo y todos esos lugares comunes de las gestas deportivas, pero eso es algo de lo que, por supuesto, nosotros no nos enteraremos al escucharla.

“United by love”(Natalia Oreiro)

Una canción con un despegue algo flojo y agotador, marcado por un verso tan reiterativo como “levántate otra vez, nunca dejes de creer”. Sin embargo, desde su transición hacia el estribillo, coronado con una suerte de build up, se transforma en una discotequera pieza de world music, con los pies en territorio anglo, latino y ruso. Un tema de envase pop que portado por Shakira, JLo o Ricky Martin sería grito y plata, pero que en manos de Natalia Oreiro tiene al impacto en un territorio más incierto. De todos modos, poner algo de frescura en el siempre limitado panorama musical mundialero ya constituye un aporte.

“LOVE” (Gianluca Vacchi y Sebastián Yatra)

Lo más llamativo de esta canción es que se la adjudique Gianluca Vacchi, el empresario italiano que se ha hecho famoso por exponer su vida de ricos y famosos en Instagram. Y para seguir demostrando que es un tipo que puede hacer lo que se le antoje, aquí lo tenemos figurando en los créditos de una pieza musical, aunque su aporte se limite a bailar y pasarlo bien, porque el grueso de la pega recae en el colombiano Sebastián Yatra. Es este último quien lidera un single optimista, con madera de éxito pachanguero en cualquier aquí y ahora (incluso sin Mundial de por medio), aunque con fugacidad garantizada.