En sólo dos días pasó de sostener su torta de cumpleaños a levantar el trofeo de Roland Garros junior. Con 17 años, Christian, ‘el tanque’, Garín comenzó a trazar el camino que hacen todos los grandes antes de dominar el circuito adulto. Algunas voces entendidas ya se animan a decir que incluso puede superar lo hecho por los mejores tenistas nacionales. Con todo el riesgo que esta apuesta encierra, hay un dato: nunca otro chileno se había metido dentro de los primeros 500 a tan temprana edad.

Con todo el riesgo que esta apuesta encierra, hay un dato: nunca otro chileno se había metido dentro de los primeros 500 a tan temprana edad.

El retiro de Fernando González y el bajo momento de Nicolás Massú supusieron una pausa en el rendimiento al que nos tenía acostumbrados el tenis, y se instaló la duda de si existiría una nueva época de oro en el país (dos oros olímpicos, y dos títulos mundiales en Düsseldorf, entre muchas otras grandes imágenes). Por eso la llegada de este joven ariqueño, de personalidad retraída pero de voluntad firme, despierta tanta expectativa.

Garín, nacido en mayo de 1996, agarró por primera vez una raqueta cuando tenía 4 años y no la soltó más. Motivado por su familia, dio sus primeros golpes en el club de tenis Playa Brava de Iquique. Su talento natural impresionó a todos, así como las ganas que mostraba por superarse en cada entrenamiento. “Siempre se quedaba un rato más; le gustaba entrenar y aprender, nunca una palabra de más”, dijo Marcos Colignon, su primer entrenador.

De Arica se mudó a Santiago para dedicar tiempo completo a su pasión. Sus entrenadores le advirtieron a sus padres que si quería surgir Christian tendría que estar viajando permanentemente. En la arcilla del estadio Palestino, Garín fue perfeccionándose y acaparando miradas y elogios. Las dudas respecto de su futuro comenzaron a disiparse una vez que ganó el mundial de tenis sub 14 en República Checa. De ahí no paró de cosechar récords que pusieron en sus espaldas la expectativa del esperado recambio.

Con 16 años, se convirtió en el chileno más joven en debutar en Copa Davis, y también en ganar un partido oficial, cuando en Viña del Mar superó a Dusan Lajovic, 166 del mundo. Le robó un set a Jeremy Chardy, un top 25 y avanzó una ronda en la qualy de Niza.

Con 16 años, se convirtió en el chileno más joven en debutar en Copa Davis, y también en ganar un partido oficial…

Esta victoria en Roland Garros lo pone definitivamente en el radar del tenis mundial, donde aparecen los ofrecimientos de auspiciadores y se abren las puertas para ingresar invitado a grandes torneos adultos. Por eso es inevitable compararlo con las trayectorias de Marcelo Ríos y Fernando González, ganadores también de un Grand Slam en su versión junior. Y cómo terminaron ellos su carrera es historia conocida. Esperar algo similar de Garín no es entonces un capricho o un entusiasmo nacional.

Como ha sido una constante con los grandes jugadores chilenos, los padres han tomado la dirección de sus carreras. En este caso, Sergio, papá de Christian, se puso en contacto con los mejores del circuito para buscar a la persona más capacitada para entrenar a su hijo. Así fue como fichó al argentino Martín Rodríguez, quien llevó, hace 15 años, a Fernando González a levantar la misma copa en Francia. Rodríguez también trabajó junto a Guillermo Coria y hoy se encuentra radicado en Chile descubriendo y potenciando nuevos talentos. Y como su representante está nada menos que el ex gran jugador hispano Carlos Costa, el mismo que le ve todos los asuntos a Rafael Nadal.

El grupo hispano puso los ojos en él durante el último torneo de Viña, al cual asistió Nadal. Después de ver jugar a Garín, quedaron tan bien impresionados que lo invitaron a comer para comenzar a negociar. Ahora Carlos Costa es quien se encargará de guiar la carrera de Garín y le garantizará el ingreso a los mejores campeonatos del mundo. Un aspecto decisivo para partir con el pie derecho.

Christian entró en el círculo del Rafa Nadal; entrenaron juntos antes de la final adulta de Roland Garros y tienen al mismo representante: Carlos Costa.

Ahora, está concentrado en Wimbledon y preparando su cierre en la etapa junior para comenzar a codearse con los adultos, donde ya no es para nada un desconocido. De hecho, Rafa Nadal entrenó con él antes de su partido final de Roland Garros contra Ferrer, donde logró el récord de ocho títulos del abierto francés. Y en la conferencia como campeón, Nadal incluso se detuvo en el logro de Garín. “Tiene muy buenas proyecciones y va por el buen camino”.
El nombre de Chistian Garín ahora es presente.