En lo que lleva como entrenador de la selección, Juan Antonio Pizzi no solo se ha ganado el cariño de los jugadores, sino que además ha conseguido el respeto de un país entero. Aunque al comienzo le costó obtener la confianza de los chilenos, cuando todos observaban un arranque con resultados no muy auspiciosos en la cancha, tuvo la oportunidad de repuntar y conseguir el triunfo que todos esperaban: revalidar el título del Campeón de América.

El argentino, nacionalizado español, vivió desde niño en la ciudad de Santa Fe. Sin embargo, sus primeros acercamientos con las canchas chilenas fueron en 2009, cuando dirigió al club Santiago Morning. Pero no sería hasta un año después -siendo técnico de Universidad Católica- que obtendría su primer trofeo nacional.

Para hacer un análisis profundo de las razones que han hecho del apodado Lagarto uno de los hombres más respetados y queridos en el fútbol chileno, consultamos la opinión de varios expertos, entre los que está Pedro Carcuro de Televisión Nacional, Fernando Solabarrieta de Mega y Christian Bozzo de Fox Sports.

PIZZI-INTERNA

Según el comentarista de TVN, uno de los factores que han impulsado el triunfo y popularidad de Pizzi como entrenador de La Roja, es que se trata de una persona “correcta, decente, un hombre bueno y eso tiene validez en cualquier profesión, lo que le permitió construir en poco tiempo una relación afectiva con los jugadores. Esto sin duda ayuda a conseguir el éxito”.

Además, Carcuro destaca que “tiene una virtud: tuvo la humildad después de algunas malas decisiones y momentos, de reconocer errores”, agregando que un amigo argentino le comentó que dentro del mundo del fútbol trasandino, el DT es considerado un hombre con muy buena suerte.

Para Christian Bozzo, en cambio, el entrenador supo respetar el estilo de los jugadores por sobre el propio, ya que se trataba de un equipo que venía con buenos resultados previos a su incorporación. “Una vez conseguido el título no buscó un protagonismo y le dio crédito a quienes correspondía: los jugadores”.

Sin embargo, y rescatando este mantenimiento de la técnica que venía con el entrenador anterior, el comentarista deportivo de Fox Deportes sostiene que Pizzi además “se atrevió con jugadores nuevos como Puch, Fuenzalida y Pulgar, que al final de cuentas fueron grandes sorpresas”.

Finalmente, Fernando Solabarrieta observa otra fortaleza del técnico: su profesionalismo. “Este hombre que consolidó su carrera incorporó nuevas tácticas. Es honesto, ponderado y equilibrado. Le entrega un valor agregado con su corrección y prudencia a la selección“.