El año de Joaquín Niemann (20) compitiendo en el PGA Tour ha sido histórico para Chile y el mundo. Quedó cinco veces Top 10 y consiguió en tiempo récord (tres meses) la tarjeta del PGA Tour para la temporada 2019 (puede jugar en el torneo que quiera y no depende de invitaciones), el principal sueño de cualquier golfista. Comenzó el 2018 siendo el número 1.487 del ranking del circuito y a fines de noviembre estaba en el 155. Además de los 18 torneos que jugó este año en 14 pasó el corte (solo los mejores del leaderboard pueden jugar los dos últimos días de campeonato, los otros quedan fuera). Muy pocos de la elite mundial han hecho lo que él. Por eso los ojos del planeta golf están puestos sobre Joaquín.

A pesar de todas estas hazañas, sigue siendo el mismo. “Lo mejor es que todavía me divierto como un niño”, afirma. Se ve más suelto, conversador y bueno para bromear. Se ha preocupado de agradecer y sacarse selfies con cada persona que se lo pide.

Nos encontramos en el Club de Golf La Dehesa. Mientras se prepara para la sesión de fotos tiene su celular en la mano y entra a Instagram. La cuenta @joaco_niemann ha sido clave para conocerlo y mantenerse al día a pesar de la distancia. En ella muestra que le gusta cantar reggaetón a todo pulmón, compartir con los amigos una tarde de pesca y que lo visite su polola de más de un año, Christina Hellema. Cambia la ropa deportiva por el traje para las fotos de esta portada. Se ríe, es primera vez que enfrenta una producción así. Muy cerca tiene su bolso de palos de golf con su nombre escrito en cursiva y una bandera grande de Chile en la parte delantera. Toma un palo, del último bolsillo saca una pelota y comienza a hacer piruetas. Tiene puesto su reloj Rolex, bromea cuando se lo cambia a la mano derecha “todo para que salga en la foto”, acota. Los zapatos y el look formal captan las miradas de las personas. Como siempre saluda a todos con una sonrisa. Disfruta el momento.

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LA VIDA EN JUPITER

Viene de una larga y exitosa temporada en Estados Unidos. Es la segunda vez que visita Chile desde que se hizo profesional en abril pasado y está jugando los dos últimos abiertos del año. En el Abierto de Los Leones, que ganó, brilló con su espectáculo.Más de mil personas fueron a verlo y rompió el récord de la cancha: Terminó 25 golpes bajo el par de la cancha.

Desde abril vive en Jupiter. Una ciudad en la costa Este del Estado de Florida en Estados Unidos. A una hora y media de Miami, es el paraíso de los golfistas profesionales por su clima y sus canchas. Tiger Woods, Jack Nicklaus, Dustin Johnson son algunos de los vecinos de Joaco. Jupiter ha sido su guarida.

“Me encanta. Todo lo que tengo ahí me gusta, hago lo que quiero, juego golf, vivo con un amigo, tengo harto tiempo para ir al gimnasio y entrenar para todos los torneos”, cuenta.

—¿Pareciera que no extrañas Chile?

—Sí, a veces empiezo a extrañar, especialmente compartir con mi familia y amigos. Me pone muy contento venir para acá aunque sea más intenso.

—¿Cómo te mantienes en contacto, hablas a diario, te visitan…?

—Siempre estamos conectados. Especialmente con mis amigos y mi hermano mayor Lucas con el que juego Fortnite, a veces hasta las tres de la mañana.

—Tu coach Eduardo Miquel sigue en Chile, ¿cómo lo haces para entrenar?

—Él viene a verme como una vez al mes. Y cuando no está nos mandamos videos y así vamos corrigiendo. En Jupiter entreno el putter (el palo para hacer los golpes de precisión en el green, la última etapa del hoyo) con Dean Elliot y además tengo un preparador físico.

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