Es el templo del ritual diario de limpieza antes de empezar cada día. El baño debe ser un lugar de paz y tranquilidad para renovar energías y por eso es fundamental sentirse acogido para el inicio de cada mañana.

Se trata de una habitación curiosa, porque es muy íntima pero se debe compartir con otras personas. Por supuesto, no todos los baños de la casa cumplen el mismo rol. Está el baño de la suite principal, ese que es más privado, más íntimo, ese que guarda lo más personal de sus usuarios. Ese cuarto de baño debe llamar al relajo y la complicidad.

Tonos neutros son ideales para generar un ambiente cálido que invite a la calma. Si no eres fanático del blanco puedes jugar con cerámicas con diseños de mosaicos para adornar las paredes o el piso. Puedes combinar la cortina de baño con algún color que quieras resaltar de las cerámicas de las paredes y complementar con un juego de portacepillos, jabonera y toalla de mano.

El baño compartido es un poco más complejo de decorar, porque debe reflejar la identidad de todos quienes lo ocupan. Una buena idea para otorgarle un espacio a cada usuario es incorporar casilleros personalizados, para que cada uno guarde sus útiles de aseo personal por separado, logrando la necesaria sensación de intimidad. Nunca subestimar el tamaño del espejo: mientras más grande, mejor.

Y siempre, siempre, considerar suficientes enchufes para cada artefacto: secador de pelo, plancha, afeitadora, etc.

Las visitas también tienen su espacio en el baño. A veces ir al baño en otra casa puede ser incómodo, por eso el baño de visitas debe ser acogedor y proveer de cierta privacidad a los invitados. Flores, jabón y crema de manos son bonitos detalles para confortar a una visita. Como este baño suele no tener ducha o tina es una excelente oportunidad para decorar las paredes con papel mural u otros detalles que no son compatibles con la humedad.

A diferencia de otras habitaciones, los artículos decorativos del baño deben ser además funcionales, como el vaso, la jabonera, el portacepillos, toalla de manos, vanitorio, etc. La idea es que el baño se vea y sea limpio y ordenado para que cumpla su función a cabalidad.

Mantener el baño en buenas condiciones también es parte de su buena apariencia. Es importante darle prioridad a las reparaciones que sean necesarias y hacer una buena limpieza. Además, el baño es una de esas habitaciones a las que se les puede cambiar la decoración con relativa frecuencia, calmando las ansias de redecorar que, de vez en cuando, acechan.

Aprovecha el secreto glamour del baño y atrévete a decorarlo para crear un espacio digno de sacar a relucir tu belleza interna.

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