En el coqueto barrio de Recoleta en Buenos Aires se terminan de grabar las últimas escenas. Un aristocrático palacete de la pujante Argentina de principios del siglo XX conserva los secretos de la primera serie que Netflix realiza en el país. Ambientada en el mundo de la moda, Edha es la nueva producción del gigante norteamericano que será estrenada el 16 de marzo a nivel mundial. Un thriller dramático que deambula entre el glamour de una exitosa diseñadora y el submundo de los talleres clandestinos.

“No queremos mostrar cómo es Argentina, queremos mostrar una historia que sucede ‘en Argentina’, fiel a los personajes que viven en una sociedad como esta, con diferentes estratos sociales donde muchas veces se van a parecer más a alguien que vive en París o en el Bronx”, asegura su reconocido director Daniel Burman. “La serie se enmarca en el universo de la moda pero no es una serie sobre la moda. La temática atraviesa todos los personajes, pero lo interesante son sus dilemas morales”, añade. Edha se desmarca de las caricaturas locales con elementos tan propios como el mate, el asado, el dulce de leche o el tango, y apuesta a competir de igual a igual con el principal caballito de batalla de Netflix: las series.

DISEÑADORA ATORMENTADA

Juana Viale es la protagonista. Cansada tras una extenuante jornada de grabación, la actriz nos recibe entre bambalinas. Al calor de los focos aún humeantes reconoce que el proyecto le cayó “por fortuna. Un día apareció Daniel pero nunca me contó que era para Netflix. Como artista, estar respaldada por una compañía así es un soporte gigante. Uno de los grandes desafíos de una es traspasar cualquier barrera y, trabajar acá, es automáticamente saltar a 190 países”, dice entusiasmada la nieta de Mirtha Legrand. Tras prepararse durante varios meses da vida al papel de Edha, una visionaria diseñadora atormentada por las traiciones de Teo (Andrés Valencoso, España), el modelo que inspira su nueva línea de moda masculina.

Vive en un mundo lleno de lujos y excentricidades atravesado por personajes provenientes de barrios marginales. “He mirado series de referencia para tomar características, he visitado diseñadoras argentinas, he visto cómo se trabaja en un taller, en las fábricas, cómo habla con sus asistentes, con las mujeres que cosen. No es fácil, porque hay muchas escenas donde debo estar con los alfileres en la mano, incluso dibujando bocetos”.

EDHA_Unit_104_00012R

La serie permitirá a Juana Viale reencontrarse con el público chileno tras sus participaciones en la película Radio Corazón (2007) y la serie de Chilevisión Sudamerican Rockers. La actriz asegura que “guarda los mejores recuerdos del país. Tengo un hijo chileno, cruzo la cordillera constantemente y tengo muchos amigos en Santiago. Es mi segundo hogar. Me tirás en cualquier lugar del país y me sé manejar. Lo amo. Me gusta mucho”, comenta.

LOS POSTERGADOS

Pablo Echarri, conocido en Chile por su papel protagónico en la exitosa teleserie argentina Resistiré, interpreta a un juez que postula a la Corte Suprema y da cuenta de la convivencia de ambos mundos en Edha. “Argentina es un país de vanguardia respecto a la moda y el diseño, pero acá van a ver también los talleres clandestinos, la corrupción y la manipulación del poder. Tiene el glamour, la maravilla de la capital y el dolor de los más postergados. Las calles de un barrio como Lugano que no aparece en las guías de turismo. Cómo el mundo popular, el que más miedo le da a la gente, se inserta en el de la moda. Eso me resulta interesante”.

Tanto su director como el elenco se encargan de remarcar que no se trata de un típico melodrama latinoamericano que enfrenta a ricos y pobres. “Hay que ver cuántas posibilidades existen de que un chico de Lugano se cuele en la clase alta y logre subyugar a la hija de una familia conservadora. Hay muy pocas posibilidades, pero si pensamos que de algún modo puede suceder, esta es la forma más real. Y les aseguro que puede pasar”, asegura Echarri.

Con esta experiencia Burman hace su debut en el mundo del contenido online, un rubro al que el mismo director le tiene “poca paciencia. Yo mismo miro series en Netflix y si no me enganchan a los 15 minutos no las veo nunca más”, reconoce el hombre que tiene el desafío de cautivar al mundo con una serie made in Sudamérica. “Antes los creadores le hablaban a ‘la gente’ y soy muy feliz de vivir en otra época, donde los creadores somos los que consumimos las historias, somos iguales. Si yo no me emociono con una escena, no va a emocionar a nadie”, relata.