El evento de clausura ha sido organizado por el primer nieto de la soberana, Peter Phillips, e incluirá una especie de carnaval en el cual 1.500 voluntarios de las obras de caridad ejecutarán diferentes actos en honor a las siete décadas del reinado de Isabel II.

Detrás de la idea se encuentra Ala Lloyd, quien también fue parte del comité creativo de las ceremonias de apertura y clausura de las olimpiadas de Londres el 2012. La primera presentación trae un modelo del Britannia rodeado de cadetes de la marina británica y bailarines de la Academia Real de Danza. Se supone que será un momento emotivo para “auntie Liz” como le dicen con cariño los ingleses, pues ella ha dicho que fue un momento de gran consternación cuando Tony Blair sacó el yate, hoy en exhibición en Edimburgo, de circulación.

Otras de las representaciones en este carnaval inglés, tendrán relación con la naturaleza en alusión al apego que Isabel II siente por la campiña. Peter Philips señaló al diario The Times que esperaba que la BBC trasmitiera el evento, ya que es la gran final de un fin de semana de actividades que comenzó hoy viernes con un servicio de acción de gracias en la Catedral de Saint Paul y continúa mañana sábado 11 con toda la pompa del famoso acto Trooping the Colour, con el que se festeja cada segundo sábado de junio el cumpleaños de la Reina. Aquí sus tropas en un coreográfico despliegue, la saludan incluyendo caballería, bandas y aviones de la Real Fuerza Aérea.

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En el desfile del domingo la soberana pasará revista a la guardia de caballería que luego la seguirá por la avenida de el Mall. Mientras tanto, Felipe de Edimburgo contó a los medios que se sentía de 25 años a pesar de sus 94 y de una condición médica que lo mantuvo en cama la semana pasada. El príncipe consorte maneja su carruaje de 4 caballos todos los días como una especie de deporte. Acerca del resto de la familia real se espera la asistencia de todos los hijos, y nietos de su nonagenaria majestad.

Ha habido críticas desde algunos sectores al poco acceso que el pueblo británico tendrá a esta grandiosa celebración, debido al precio de la entrada (150 libras equivalentes a 150.000 pesos chilenos). Phiilips respondió que todas las entradas se habían vendido y que el 90% de las obras caritativas apoyadas por su abuela asistirían, dejando en claro también que lo recaudado iría para éstas.

Es de esperar que las lluvias producto del húmedo calor que ha invadido la capital inglesa se detengan, y los pronósticos de fuertes aguaceros durante todo el fin de semana no se cumplan. Aunque hay otro pronóstico que siempre se hace oír en estas fechas: ¿podrá ser éste, el momento que Isabel II elija para abdicar en favor de su hijo Carlos?