Su nombre de pila es Isabel Custer Edwards, pero en redes sociales y plataformas de música streaming es Isabela, su seudónimo. “Siento que los apellidos son algo de pertenencia. Le agregué la “a” a Isabel porque me gusta esa otra sílaba, le da una musicalidad”, comenta.
Su historia con la música y el arte empezó cuando tenía seis años, en clases de teatro musical. Luego vinieron las clases de danza de todos los estilos posibles y el canto lírico, que lo estudió a los 15 años en el colegio de internado, donde también incursionó en el cine, carrera que eligió para estudiar en Nueva York. Ahí vivió durante cinco años para luego irse a París por un buen tiempo antes de volver a su Chile natal, donde lanzó su primer disco de estudio Girl With No Country el año pasado.

¿Por qué decidiste empezar a componer?
—Creo que imitar siempre ha sido muy fácil… los tonos de voz, intenciones, pero es difícil encontrar tu propia voz, el registro que mejor te va para ser auténtica. Es un desafío para mí como artista.

¿Terminaste de encontrar tu identidad musical?
—Yo creo que nunca voy a finalizar porque tengo más de cien canciones de géneros variados. Siempre voy a estar viendo matices, pero estoy en una búsqueda de interpretación. Al ser distintas, las canciones piden eso.

Este año lo ha reservado para promocionar su álbum y trabajar en su fundación Beneciclo —que ayuda a niños con dificultad para moverse a conectarlos con el deporte mediante triciclos que les otorgan autonomía— en conjunto con su música. Por eso organizó Noche de cantautores, un concierto a beneficio que contará con las presentaciones de Nano Stern, Yael Meyer, deRuts, Max Zegers y su organizadora, el 5 de diciembre en el Teatro Mori del Parque Arauco. “Quería ocupar mis talentos en la fundación y resultaba natural hacer un concierto”, asegura Isabel.

El disco Girl with no country alude a la identidad. ¿De qué hablará el próximo?
—Tendrá canciones de tono blues antiguo. Quiero que todas traten de lo que es ser mujer. Se llamará Bring back the woman, para traer de vuelta el concepto de mujer y tener orgullo de serlo, celebrarte como eres.

A veces la industria musical trata de estereotipar a las artistas femeninas. ¿Crees que te podría pasar?
—De alguna manera estoy fuera de la industria. Soy parte porque canto y toco, pero como me autogestiono, no siento presión para ser de cierta forma. Y es una maravilla.